lunes, 25 de mayo de 2009

POLITICOS Y SALUD MENTAL

En el marco de uno de los Congresos sobre salud mental que celebrábamos en nuestro país en los noventa y a pregunta expresa de un servidor sobre por que no existía interés en las políticas de salud mental del gobierno mexicano al Dr. Manuel Velasco Suárez, prominente neurólogo, neurocirujano y político mexicano, de gran prestigio nacional e internacional, fundador del Instituto Nacional de Neurología y Neurocirugía de México y ex gobernador de su estado natal: Chapas, que nos dictaba una conferencia magistral sobre estos problemas, contesto certeramente “El problema de las políticas de salud mental en México se correlaciona con el estado que guarda la salud mental de nuestros políticos”, la audiencia conformada mayormente por psiquiatras, reaccionamos al unísono con abundantes carcajadas por la paradoja que el maestro nos refería.

El caso es que el comportamiento de la mayoría de los políticos, gobernantes y funcionarios públicos relacionados con la salud publica y más específicamente sobre los diferentes ámbitos de la salud mental (atención de enfermedades, adicciones, alcoholismo, violencia, salud sexual, etc.) al ejercer sus funciones en el poder generalmente no sólo desdeñan los apoyos financieros y legales necesarios para promover y fomentar la salud mental de la población sino que su comportamiento público deja mucho que desear al proyectar la mentira, el engaño, la insensibilidad, la soberbia, la negación de realidades, la deslealtad, la avaricia, la incongruencia, su falta de integridad, y el resto de antivalores como comportamientos normales inherentes a la política y su privilegioso disfrute del poder, cuando en realidad representan la ausencia de la ética en su quehacer político y cuando menos rasgos no saludables de la conducta humana y por lo tanto inhibitorios del desarrollo humano.

Es el caso de aquellos políticos, que por necesidades personales o por alteraciones evidentes en su salud mental son objeto de evaluación psicológica o psiquiatrica, como fue el caso del ex - presidente Vicente Fox, quien al solicitar le fuera aprobado su divorcio por las autoridades del Vaticano, se le diagnostico por los especialistas cursar con trastorno en su personalidad; el hecho es que la investigación sobre la salud mental de los políticos en México ha sido uno de los temas poco investigados y sólo nos enteramos cuando sus estados depresivos o delirios de grandeza y/o sus problemas con el abuso del alcohol afectan sus conductas políticas y sus capacidades en el ejercicio de su función.

El estrés, los rígidos controles de las emociones en el marco de la disciplina para mantenerse en bien con los niveles jerárquicos superiores, la negacion persistente de realidades, la inhibición persistente de sus ideas y pensamientos, el exigido acritisismo en sus juicios, el conflicto permanente con los valores, la exigente alabanza , el sistematizado elogio, el demandante cuidado de no ser dañado por los demás, de cuidar las espaldas de sus jefes, mantener secrecias y la defensa casi a muerte de los privilegios del empoderamiento son sólo algunos factores de riesgo en la aparición trastornos de salud mental de los políticos.

Más allá de los comportamientos megalomaníacos de Luis Echeverria, de las pretendidas demencias, como la que se le esta etiquetando a otro ex –presidente Miguel de la Madrid, o de los trastornos afectivos tratados con prozac de Fox o los estados insomnes y sus delirantes sentimientos de grandeza del alcoholismo del ex presidente de Estados Unidos George Bush, parece ser que los trastornos más prevalecientes son los trastornos de personalidad en los políticos.

Revisando los criterios del ICD (Clasificacion Internacional Diagnostica) en su décima revisión de la Organización Mundial de la Salud para el diagnostico de los trastornos de salud mental, llaman la atención estos trastornos de personalidad que son definidos como alteraciones graves del carácter constitutivo y de las tendencias comportamentales del individuo, que normalmente afectan a varios aspectos de la personalidad y que casi siempre se acompañan de alteraciones personales y sociales considerables y que para su diagnostico especifico sólo requieren a menudo la presencia de al menos tres de los rasgos o formas de comportamiento que aparecen en su descripción.

De estos trastornos de personalidad destacan, por su posible prevalencia en los políticos, cinco que a continuación describimos.

1.- Trastorno Paranoide de la personalidad, caracterizado por:
a) Sensibilidad excesiva a los contratiempos y desaires.
b) Incapacidad para perdonar agravios o perjuicios y predisposición a rencores persistentes.
c) Suspicacia y tendencia generalizada a distorsionar las experiencias propias interpretando las
manifestaciones neutrales o amistosas de los demás como hostiles o despectivas.
d) Sentido combativo y tenaz de los propios derechos al margen de la realidad.
e) Predisposición a los celos patológicos.
f) Predisposición a sentirse excesivamente importante, puesta de manifesto por una actitud
autorreferencial constante.
g) Preocupación por "conspiraciones" sin fundamento de acontecimientos del entorno inmediato
o del mundo en general.

2.- Trastorno Disocial de la personalidad
Se trata de un trastorno de personalidad que, normalmente, llama la atención debido a la gran disparidad entre las normas sociales prevalecientes y su comportamiento; está caracterizado por:
a) Cruel despreocupación por los sentimientos de los demás y falta de capacidad de empatia.
b) Actitud marcada y persistente de irresponsabilidad y despreocupación por las normas, reglas
y obligaciones sociales.
c) Incapacidad para mantener relaciones personales duraderas.
d) Muy baja tolerancia a la frustración o bajo umbral para descargas de agresividad, dando
incluso lugar a comportamiento violento frecuente
e) Incapacidad para sentir culpa y para aprender de la experiencia, en particular del castigo.
f) Marcada predisposición a culpar a los demás o a ofrecer racionalizaciones verosímiles del
comportamiento conflictivo.

3.- Trastorno de Inestabilidad Emocional de la personalidad
Trastorno de personalidad en el que existe una marcada predisposición a actuar de un modo impulsivo sin tener en cuenta las consecuencias, junto a un ánimo inestable y caprichoso. La capacidad de planificación es mínima y es frecuente que intensos arrebatos de ira conduzcan a actitudes violentas o a manifestaciones explosivas; éstas son fácilmente provocadas al recibir críticas o al ser frustrados en sus actos impulsivos. Se diferencian dos variantes de este trastorno de personalidad que comparten estos aspectos generales de impulsividad y falta de control de sí mismo. Las características predominantes son la inestabilidad emocional y la ausencia de control de impulsos. Son frecuentes las explosiones de violencia o un comportamiento amenazante, en especial ante las críticas de terceros.

4.-Trastorno Anancástico (obsesivo) de la personalidad
Se trata de un trastorno de la personalidad caracterizado por:
a) Falta de decisión, dudas y precauciones excesivas, que reflejan una profunda inseguridad
personal.
b) Preocupación excesiva por detalles, reglas, listas, orden, organización y horarios.
c) Perfeccionismo, que interfiere con la actividad práctica.
d) Rectitud y escrupulosidad excesivas junto con preocupación injustificada por el rendimiento,
hasta el extremo de renunciar a actividades placenteras y a relaciones personales.
e) Pedantería y convencionalismo con una capacidad limitada para expresar emociones.
f) Rigidez y obstinación.
g) Insistencia poco razonable en que los demás se sometan a la propia rutina y resistencia
también poco razonable a dejar a los demás hacer lo que tienen que hacer.
h) La irrupción no deseada e insistente de pensamientos o impulsos

5.-Trastorno Dependiente de la personalidad
Se trata de un trastorno de la personalidad caracterizado por:
a) Fomentar o permitir que otras personas asuman responsabilidades importantes de la propia
vida.
b) Subordinación de las necesidades propias a las de aquellos de los que se depende; sumisión
excesiva a sus deseos.
c) Resistencia a hacer peticiones, incluso las más razonables, a las personas de las que se
depende.
d) Sentimientos de malestar o abandono al encontrarse solo, debido a miedos exagerados a ser
capaz de cuidar de sí mismo.
e) Temor a ser abandonado por una persona con la que se tiene una relación estrecha y temor a
ser dejado a su propio cuidado.
f) Capacidad limitada para tomar decisiones cotidianas sin el consejo o seguridad de los demás.

Que les parece, al hacer este repaso de los rasgos de personalidad que los distingue, a poco no se correlacionan con algunos de los políticos que nos han distinguido con sus servicios y que lamentablemente algunos de ellos han sido procesados como delincuentes. Aunque son difíciles de diagnosticar, el avance en el diagnostico psicológico y psicometrico ha facilitado sus detección oportuna por lo que no estaría de más que formaran parte del proceso de selección para el desempeño de los políticos en sus diferentes niveles de integración a los aparatos de gobierno.

Esperamos que se estimule la investigación sobre este tema de la salud mental en los políticos y que las políticas de salud mental empiecen a fluir como manantiales que permitan avanzar en el desarrollo humano de nuestra sociedad.

3 comentarios:

  1. Ricardo Aguilar Hernandez25 de mayo de 2009, 16:35

    hola
    bueno antes que nada pues decirte que me gusto el articulo y que pues como dices, no hay el suficiente interes de los politicos para la salud en general. tambien hay que hablar de la gente a nivel estado que esta enferma que tiene paranoia y sufren de psicosis y otros trastornos pero bueno afortunadamente estan ustedes que luchan por esto
    pero no hay que generalizar hay politicos que estan muy cuerdos como ANDRES MANUEL LOPEZ OBRADOR..

    saludos

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  2. Me gusta tu blog muy buen articulo acerca de la mentalidad de algunos politicos fue unos minutos de lectura muy interesantes que valio la pena, espero que siga vivo el blog, saludos

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  3. Me parece muy importante el enfoque de tu blog. Me gustaría que proporcionaras información sobre el psicópata, específicamente el de cuello blanco como lo llama Robert Hare. Gracias

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