domingo, 23 de febrero de 2020

POR LA SALUD MENTAL Y PSICOSOCIAL EN MEXICO


Tragedias van y vienen, todas las manifestaciones de violencia en México, van a la alta, más la que se ejerce por razones de género, contra las mujeres y niñas, con las lacras del feminicidio, que esta semana conmociono a nuestra sociedad, con el caso de Fátima, una niña de 9 años de edad, que fue asesinada y abusada sexualmente en Xochimilco de la ciudad de México, con toda la fuerza de la barbarie más primitiva y las conductas inmorales y perversas, exhibiéndose además, de la miserias, que genera la pobreza, la precaria salud emocional y mental de la familias involucradas, con sus antecedentes visibles de los daños en la salud y el desarrollo humano, de sus integrantes y la incapacidad negligente de los trabajadores de las instituciones públicas, de los diferentes niveles de gobierno que no actuaron responsablemente, de conformidad con los protocolos de atención para este tipo de casos.

Funcionarios visiblemente conmocionados, desde nuestro presidente AMLO, hasta la jefe de gobierno de la Ciudad de México Claudia Sheinbaum, pasando por las autoridades encargadas de la seguridad e impartición de justicia, reprobaban los hechos y externaban sus posturas de lograr el ejercicio de la justicia a todos los responsables, AMLO no dudo en señalar, que este tipo de hechos son parte de la “decadencia social”, que nos dejó el modelo neoliberal, por la imposición de sus valores deshumanizantes. En tanto el movimiento feminista, reforzó la fundamentación de sus demandas de mayor eficacia de las políticas del gobierno, contra la violencia de género y los feminicidios, atrayendo la protesta y solidaridad de la mayoría de la sociedad, hasta la derecha conservadora, que paradójicamente ha sido una de las fuerzas promotoras contra los derechos de las mujeres y del machismo patriarcal que prevalece en nuestra sociedad.

Emergieron las reactivas posturas para acabar con este tipo de hechos, desde incrementar las acciones penales, hasta solicitar la pena de muerte de los criminales feminicidas, otros enarbolando las demandas de renuncia de funcionarios, desde el presidente AMLO hasta funcionarios responsables de la seguridad e impartición de justicia, sobre todo Ernestina Godoy, procuradora de justicia de la Ciudad de México, quien se atrevió a comunicar sobre los problemas de salud mental, inmersos en esta tragedia.

Desde que iniciamos este año, hemos estado reactivos, conmocionándonos, por la violencia sexual con sus abusos y violaciones contra las mujeres, los salvajes actos criminales, no solo de las redes de delincuencia, sino de menores, que han llegado a realizar este tipo de actos en escuelas privadas y públicas. Sigue el incremento del embarazo prematuro de las niñas y adolescentes, la depresión y el suicidio en nuestra población, más en los adolescentes y niños, asimismo el abuso en el consumo de drogas, más en el uso del droga sintética cristal, incrementándose los usuarios de la marihuana y la cocaína, ni que decir de las drogas legales como el tabaquismo y el alcohol. Una u otra vez se informa, por la OMS, con evidencia científica, de los daños que ocasiona a la salud, la exposición prolongada en el uso de las nuevas tecnologías, en los Smartphone, Tablet, computadoras, sobre todo en niños, deteriorando su desarrollo socioemocional, cognoscitivo y de formación de la personalidad, convirtiéndose en factor de riesgo de las depresiones, ansiedades y el bajo rendimiento escolar. Seguimos con el problema de la obesidad, el sedentarismo y sus enfermedades metabólicas que cada vez aparecen más prematuramente, ocasionando muertes en jóvenes, como la diabetes, hipertensión arterial y los altos niveles de triglicéridos, ni que decir de la gran corrupción que padecemos, con impunidad de sus grandes actores, desde gobernadores, alcaldes hasta sus personeros recolectores, funcionarios, inspectores y policías de todos los niveles de gobierno. 

Nuestra sociedad sigue desempatizada, inmersa en el individualismo, el hiperconsumo mercantilista, de objetos y bienes innecesarios, esclavizándose en el crédito que le atrapan sus futuros de libertad, integrándolo al círculo vicioso de trabajo-remuneración-pagos y más crédito, subordinando su vida a las limitaciones de inversión en el desarrollo humano de sus integrantes, sobre todo en educación, cultura, artes, deportes, entretenimiento y hasta en la salud y nutrición adecuada de sus familias..


En tanto expertos y políticos, siguen con sus estrategias precarizadas, como fomentar valores, con sus conferencistas magistrales, contratando “”personalidades nacionales e internacionales”, hasta las prevalecientes platicas en los espacios comunitarios, sin faltar sus ferias por la salud,  casamientos colectivos, marchas por la paz, brigadas por la salud y demás eventos publicitarios para simular el interés, haciendo capacitación de sus recursos humanos y profesionales, además de programas y más programas novedosos, innovadores para lograr resultados, creación de dependencias, a modo para atender estos problemas, sin resultados. 

Otros siguen recomendando leyes, algunas patéticas como las que criminalizan a las mujeres que abortan, como lo hicieron los diputados y diputadas del Congreso de Nuevo León, otra más como la diputada Guadalupe Rodríguez del PT, que propone una Ley que imponga la Escuela para Padres,  o la del Diputado Local del PRI, Álvaro Ibarra, que presentó una iniciativa para elevar a rango de Ley el programa Mochila Segura,  sin faltar quien quiere legislar, para que se castigue con pena de muerte a los femincidas. En vez de exigir que las leyes ya aprobadas, como la Ley de salud Mental, no sigan como letras muertas, sin financiamiento para su operatividad. 

En suma, desbordados en el protagonismo narcisista de sus personas, subordinando sus intereses personales, sin visiones holísticas, cabalgan inmersos en la ignorancia, con sus ocurrencias, dispersando más la acción intersectorial e interinstitucional, fragmentando más esa unidad, que se requiere para la acción interdisciplinaria, dirigida a la atención integral de la salud mental y psicosocial que se requiere, en la solución de este tipo de problemas. 

En la atención a la salud en general, a pesar de los avances, todavía existe un gran retraso para los grandes sectores de la sociedad y en el área de la salud mental, debemos reconocer los rezagos en las políticas y programas, que tradicionalmente han venido ejerciéndose sexenio tras sexenio, donde en este ámbito de la salud ha sido más significativo y evidente la apatía sobre las políticas de salud mental, donde el componente psicosocial es marginado, además, con marcos conceptuales que han sido considerados  obsoletos del modelo del desarrollo científico y tecnológico, que en los últimos años ha transformado paradigmas en las ciencias de la salud, las neurociencias y de la conducta, quedando atrás los enfoques reduccionistas en el análisis y solución de los problemas en este ámbito. Tenemos una prevalencia de trastornos de salud mental de nuestra población que nos ubica en más de un 30%, de habitantes que cursan con algún problema de salud mental y sólo del 10 al 15% tienen accesos a servicios especializados. El problema se convierte todavía más complejo cuando la burocracia a nivel federal, impone programas de salud, sin atender el marco correspondiente de las realidades históricas, culturales, socioeconómicas y ecológicas de los niveles estatales, municipales y de las comunidades.  

Otro de los reduccionismos que justifica el  desinterés de los gobernantes y los políticos, ha sido su enfoque y creencias de que los problemas de salud mental, es decir, sus enfermedades, las adicciones y la violencia propia de los trastornos mentales o secundarios a los problemas adictivos a sustancias que padecemos, derivan fundamentalmente de las crisis económicas, con sus lacras de pobreza y desempleo; que sin duda son factores que contribuyen a la expresión de estos problemas, pero ubicarlas como determinantes, constituye un error, al excluir el resto de los factores que determinan la salud mental de la población y sus integrantes, como son los biológicos, culturales, psicológicos, ecológicos y sociales.

Seguiremos gestionando la propuesta de Ley Nacional de Salud Mental, que desde el mes de agosto del año pasado enviamos a la Comisión de Salud del Senado, en espera de lograr la anhelada reforma de la salud mental en México.

domingo, 16 de febrero de 2020

NEOLIBERALISMO RESISTENTE A LOS CAMBIOS EN LA SALUD EN MEXICO

En estas semanas ha seguido el oposicionismo desafiante del conservadurismo y sus redes beneficiarias del poder corrupto, con sus personeros funcionarios de los gobiernos estatales y empresarios, que siguen con su campaña para descreditar las políticas de salud, que estamos procesando, para lograr los cambios de fondo para la reforma de la salud, de la 4T, que tiene por objetivo hacer realidad, el cumplimiento cabal de otorgar el derecho a la salud de las y los mexicanos, y más para hacer un sistema de salud pública, con capacidades resolutivas, semejantes a países como Canadá o los países nórdicos, como lo ha referido nuestro presidente Andrés Manuel López Obrador. 

Así, se han manifestado nueve estados que no se adhirieron: Aguascalientes, Baja California Sur, Guanajuato, Jalisco, Nuevo León, Chihuahua, Coahuila, Michoacán y Tamaulipas, están contra las estrategias inmersas en los convenios, que se les han propuesto, dirigido a la federalización de los servicios y el funcionamiento del Instituto de Salud para el Bienestar (INSABI), con sus programas dirigidos a acabar con la corrupción y lograr que la Federación, se haga cargo de la infraestructura, personal y equipamiento de los hospitales en las entidad. Solo 23 gobiernos estatales claramente se comprometieron con este nuevo esquema y se adhirieron al sistema de salud para el Bienestar, según informó, Hugo López Gatell, subsecretario de Salud. 

Refiere AMLO que el desastre de nuestro sistema de salud, fue generado por el mercantilismo atroz del modelo neoliberal, que genero gran corrupción y abusos en la prestación de los servicios, agregaríamos la deshumanización de la medicina, con la prevalencia de la medicina curativa, sobre la medicina preventiva, con sus reduccionismos, lo que nos debe llevar a recordar, como en el siglo pasado, se generó el proceso de integración conceptual, que logró la definición en 1947, de la salud, como “un estado de completo bienestar físico, mental y social, y no solamente la ausencia de afecciones o enfermedades”, por la Organización Mundial de la Salud (OMS). 

Luego siguieron los tiempos en que prevalecieron los grandes avances de las ciencias de la salud pública, de la medicina social, preventiva, comunitaria y en las técnicas para el diagnostico y tratamiento de las enfermedades, conformando la necesidad de que nuestro pensar sobre los procesos de salud enfermedad, integraran los diferentes niveles biológicos, ambientales, socioeconómicos, psicosociales y existenciales, con sus estilos de vida en la prevención y tratamiento de los problemas de salud de nuestra población.

Influidos por la oleada mundial de movimientos sociales, emergente de los años sesentas, demandantes para lograr acabar con las lacerantes desigualdades sociales, generadoras de las lacras de pobreza  y hambrunas, inmersas en la explotación, las injusticias, la transgresión de los derechos humanos y sociales fundamentales, con gobiernos autoritarios, antidemocráticos y dictatoriales, nos sumamos a los movimientos de resistencia contra los regímenes de oprobio, logrando integrar en las luchas universitarias por la autonomía y la reforma académica de nuestro país, la necesidad de combatir la deshumanización y el mercantilismo imperante que prevalecía en el ejercicio de la medicina, producto del prevaleciente sistema de enseñanza en las escuelas y facultades de medicina de nuestro país, que veíamos con pavor, como se estaba integrando a las instituciones del sistema de salud pública. Así, logramos impulsar la reforma de la enseñanza de la medicina dirigida al cambio de los planes de enseñanza, donde predominaban los contenidos biológicos, fortaleciendo paradigmas reduccionistas, deshumanizantes del ejercicio médico, con su modelo curativo, desdeñando la prevención y el saber de los contenidos filosófico humanistas inherentes al ser médico. 

En tan sólo dos décadas, el capitalismo atroz, que dominaba a los estados nación, como México, emergía como un gran depredador del humanismo, alejándose de la visión integral, que la OMS, había construido para guiar los procesos de atención a la salud y la enfermedad, haciendo énfasis en la participación comunitaria y del ejercicio medico inmerso en la prevención, con el trabajo en equipo, donde se ejerciera la interdisciplinariedad, concurrente de las diversas áreas de las ciencias sociales y de la salud para lograr los más altos niveles de salud de las poblaciones. 

Quienes impulsamos y bregamos en Nuevo León, por reformar la enseñanza de la medicina y luchar frontalmente, contra la medicina mercantilista y deshumanizante que imperaba en nuestra sociedad, sufrimos una gran represión de los grupos dominantes conservadores, que no sólo lograron aniquilar nuestra escuela, alma mater, sino obstaculizar nuestro reconocimiento legal para lograr el ejercicio profesional, que afortunadamente logramos, estigmatizando luego nuestra existencia profesional, llegando al grado de negarnos el derecho los estudios de postgrado de las instituciones públicas que controlaban. 

Nos asistía la razón, que luego la misma OMS, siguió promoviendo en sus múltiples resolutivos, no solo sobre la necesidad de reformas los planes de enseñanza, sino de reformular los procesos de atención a la salud, haciendo énfasis en los modelos de prevención, sobre los curativos, que luego en La Conferencia Internacional sobre Atención Primaria de Salud de Alma-Ata de 1978 fueron enmarcados en La Declaración de Alma-Ata, que surge en esta Conferencia, donde se reivindica el derecho a la salud como un derecho humano fundamental de todas las personas. Sus definiciones han permitido interpretar la Atención Primaria de Salud (APS) como estrategia política de los Estados y la sociedad civil para transformar los sistemas de salud y los procesos de determinación social de la salud de la población. 

Sin embargo, otra vez el neoliberalismo capitalista, durante estos 40 años a pesar de haber acumulado conocimientos y experiencia en materia de salud, siguió predominando con su modelo mercantilista y deshumanizante, logrando la prevalencia de la medicina curativa, sobre la preventiva, haciendo que esa agenda promovida por la OMS, sigua inconclusa, aún hay metas por cumplir y millones de personas carecen de acceso al derecho a la salud, no sólo en México sino en todo el mundo. 

Hoy en la 4T donde reafirmamos que la Atención Primaria a la Salud, es un camino sostenible para lograr la salud universal, como derecho de todas y todos con calidad, equidad y justicia social, con políticas de Estado que garanticen tales derechos, respeten la diversidad y cuenten con recursos económicos suficientes y equitativos, fortaleciendo a las comunidades como factor de transformación de las realidades y que ninguna persona quede fuera del sistema de salud. Es necesario que este concepto este integrado, en todos y todas los trabajadores de la salud, como una propuesta de construcción social, política y técnica que permita el ejercicio efectivo del derecho a la salud a todas y todos, y en especial a aquellas personas en condiciones de vulnerabilidad y exclusión social, solo así lograremos que la transformación de los sistemas de salud integre un nuevo modelo de atención orientado a las necesidades de salud de la población, que permita garantizar la equidad y la justicia social. 

Transformar nuestro sistema de salud a partir de un nuevo modelo de atención, donde cambiemos el enfoque predominantemente medico curativo, hospitalario, con servicios de salud sin recursos humanos suficientes ni formación orientada a la Atención Primaria a la salud, con el  modelo preventivo y  limitada participación social, con la falta de recursos públicos e infraestructura inadecuada en las instalaciones del sector salud, seguirá enfrentando resistencias de quienes en sus funciones siguen con la mentalidad tradicional, inmersos en sus paradigmas de la medicina neoliberal, curativa, deshumanizante, simuladora, sobre todo de quienes siguen como funcionarios de nuestras instituciones de salud,  con pasados de ser serviles y seguir integrados a las redes de los poderes de los personeros del régimen de oprobio que estamos tratando de acabar.

Debemos asegurar el modelo institucional del Estado que permita cumplir con su responsabilidad ineludible, de garantizar el derecho a la salud, en el marco de los derechos humanos, no basta con luchar contra la corrupción y desarrollar los marcos jurídicos y normativos para garantizar el ejercicio pleno del derecho a la salud para todas y todos. Hay que generar estructuras nuevas, desmantelando las viejas redes de poder, institucionales, reformar los planes de enseñanza en las escuelas y facultades, formadoras de trabajadores de la salud, eficientar los procesos que correspondan a las responsabilidades de las autoridades de salud,  incluyendo las áreas de rectoría y regulación de los sistemas de salud, así como la capacidad de articulación intersectorial para el abordaje de procesos de determinación social de la salud. 

Si no generamos mecanismos de participación de los trabajadores de la salud y de la sociedad en forma real, profunda, inclusiva y accesible, con perspectiva de diversidad intercultural y funcional,  garantizar el ejercicio pleno del derecho a la salud, seguirá siendo el gran pendiente de nuestro Estado.

lunes, 10 de febrero de 2020

CONSEJOS CIUDADANOS Y SUBORDINACION DEL PODER POLITICO AL ECONOMICO EN PLANES DE DESARROLLO.

Una de las consecuencias devastadoras de las políticas públicas en los gobiernos que han existido en México, han sido generadas por el capitalismo neoliberal depredador, que hemos padecido las últimas décadas, donde ha imperado la imposición de paradigmas reduccionistas, no solo en el análisis de los problemas del desarrollo humano y social sino en la construcción de sus propuestas de solución, imponiendo al subordinación del poder económico al político, con sus intereses y reduccionismos conceptuales, que luego integran en los planes y programas de los gobiernos, sometidos a sus redes de intereses mercantilistas, donde son las ganancias económicas las que se priorizan como indicadores del éxito en sus propuestas.
 
Ha sido tanta la influencia del poder económico sobre el poder político, que se han impuesto en la planeación, ejecución y dirección de los planes de desarrollo, que exige la ley en los tres niveles de gobierno, llegando a imponer sus mejores hombres, ejecutivos de sus empresas, en los órganos consultivos “Ciudadanos”, imponiéndose también en los procesos de evaluación de las políticas públicas, calificando y descalificando los resultados, de conformidad con sus intereses políticos y económicos.
 
Es el caso del denominado Consejo Nuevo León, ha sido tal el respaldo del empresariado a este modelo, que las comisiones de este consejo, son presididas por auténticos capitanes de sus empresas,  que construyeron e integraron jurídicamente, en la administración pública del gobierno de nuestro estado, instalado formalmente el 29 de septiembre de 2014, como “un órgano transexenal, apartidista, consultivo y propositivo del Estado en materia de planeación estratégica y su evaluación. Este organismo está sustentado en la Ley de Planeación Estratégica del Estado de Nuevo León y su respectivo reglamento con el objetivo de establecer el proceso de planeación estratégica en busca del desarrollo sostenible del estado. Enaltecidos por su Misión de “Promover el desarrollo sostenible de Nuevo León y el bienestar de todos sus habitantes con una visión de largo plazo y vía la planeación y evaluación de políticas públicas”, y  con una Visión dirigida al  2030 de “Hacer de Nuevo León un estado líder con niveles sostenibles de desarrollo económico, social, humano y ambiental garantizando así el bienestar de todos sus habitantes”, con diagnósticos, objetivos, estrategias y acciones que definieron en El Plan Estratégico para el Estado de Nuevo León 2015-2030.
 
Actualmente son consejeros ciudadanos los distinguidos capitanes de empresas, el Lic. Eugenio Garza Herrera, Presidente de la Comisión de Gobierno Eficaz y Transparencia, Ing. Antonio Elosúa González,Presidente de la Comisión de Desarrollo Sustentable, el Ing. Francisco Garza Zambrano Presidente de la Comisión de Desarrollo Económico y como Secretario técnico Dr. Jesús Viejo González, el  resto de los integrantes son los funcionarios de gobierno, desde el gobernador como presidente, hasta los secretarios de Desarrollo Social, Economía y Seguridad pública y representantes de las Universidades públicas y privadas, más distinguidas como el ITESM y la UANL.
 
Es un consejo donde se excluye la participación democrática plena, desde los procesos de diagnóstico, luego en la construcción de las propuestas de solución en cada uno de los programas económicos, sociales y políticos, menos se ejerce, esa participación democrática, en la evaluación, que queda sujeta a su manejo discrecional, subordinada sus empoderamientos con el gobernante en turno. 
 
Los que trabajamos en las diferentes instituciones del gobierno en el estado, desde los niveles aplicativos hasta directivos, hemos vivenciado la marginación, la exclusión, la cerrazón a la pluralidad y con ello a la crítica en la elaboración de sus planes y programas. Lo más lamentable es la obsesión por imponer como referentes, los programas, indicadores y metas de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE), en las políticas para el desarrollo social y humano de nuestra sociedad.

lunes, 3 de febrero de 2020

SECTORIAL DE MEDICOS EN APOYO A MORENA Y LA 4T

El viernes 30 de Enero,nos reunimos en una de la sala de juntas del Hotel Monterrey, para consensar las acciones, que nos permitan apoyar los resolutivos del Histórico VI Congreso Nacional Extraordinario de MORENA, celebrado el pasado domingo 26 de enero, que logrando Quórum, nos enalteció, por la férrea voluntad de todos los congresistas asistentes, que en forma contundente, por unanimidad se tomaron decisiones para rescatar a  nuestro movimiento partido, secuestrado por un grupo faccioso, incrustado en el Comité Ejecutivo Nacional, algunos sin militancia en nuestro partido, dirigido por Yeidckol Polevnski, Secretaria General en funciones de presidenta de ese CEN, que se negaba al funcionamiento institucional pleno, respetando nuestro estatuto, los principios y nuestro programa político, inmersa en estilos autoritarios, despóticos, antidemocráticos, sin transparencia y con una gran discrecionalidad, que le llevo a tejer toda una red de alianzas, mas con ex priistas y panistas, en sus pragmatismos políticos electorales y con pretensiones de apoderarse del partido, en el marco de sus obscuros intereses político electoreros rumbo a las próximas elecciones que habrán de celebrarse en el 2021,
 
Posterior a la victoria de nuestro partido, en las elecciones presidenciales del 2018, Yeidckol y sus cómplices, usaron estrategias y acciones jurídicas y políticas para obstaculizar que los órganos de dirección y conducción, no sólo no funcionaran a cabalidad, sino lograran renovarse a través del proceso democrático correspondiente garantizado por nuestro estatuto, decisión que debería procesarse por el acuerdo correspondiente del Congreso Nacional, mediante la expedición de la convocatoria correspondiente de elecciones, máxima autoridad de dirección de nuestro partido. A pesar de los esfuerzos del Consejo Nacional, dirigido por la presidenta Bertha Lujan, una y otra vez obstaculizaron sus acuerdos, llegando al extremo de abrir la puerta para la intromisión de los intereses del Tribunal Electoral del poder Judicial de la Federación, en nuestra vida interna, integrando múltiples demandas, que lograron hasta la anulación de nuestras elecciones internas, que habían derivado de la convocatoria que el mes de agosto del 2019 había hecho el V Congreso Nacional Extraordinario, donde ella y su grupo faccioso, había participado y al ver que los resultados positivos para nuestro movimiento, no le convenían para sus pretensiones, de continuar siendo la presidenta nacional de nuestro partido, logró que el TEPJF, las anulara en el mes de octubre, dándonos 3 meses para repetir el proceso.
 
Como necesitábamos que se lograra reunir nuestra máxima autoridad, el Congreso Nacional, para procesar lo ordenado por ese tribunal, una y otra vez volvió a obstaculizar el desarrollo del Congreso, acompañada de una campaña de difusión mediática, inmersa en un protagonismo descalificador, ostentándose como la única que podría decidir nuestras responsabilidades políticas y jurídicas, llegando al extremo a elucubrar que no tendríamos elecciones sino hasta el 2021, lo cual según ella le daría la autoridad para seguir siendo la presidenta en funciones de nuestro partido y junto a su grupo faccioso, hacer y deshacer lo que quisieran.
 
No contaba con nuestra férrea resistencia, que nos llevo a que la mayoría de los integrantes del Consejo Nacional (142), así como de los integrantes del Comité Ejecutivo Nacional (11)  y más de un tercio de los Consejos Estatales (18), cumpliéramos cabalmente con el Artículo 34 del Estatuto y convocáramos a este VI Congreso Nacional Extraordinario de MORENA, que como máxima autoridad decidió cumplir con el resolutivo del Tribunal dirigido a reponer el proceso de elección interna, de todos nuestros dirigentes en todos los órganos de dirección y conducción del partido. Luego en razón de que la función de presidenta de Yeidckol era provisional y se le había mandatado por un año, que venció el 20 de noviembre del 2109, así como el resto de los 11 encargos, donde habían renunciado sus titulares, por haberse integrado como funcionarios en el gabinete de nuestro presidente Andrés Manuel López Obrador, se deicidio elegir democráticamente a Alfonso Ramírez Cuellar, como Presidente en funciones del Comité Ejecutivo Nacional, por unanimidad y al resto de los 10 compañeros, donde destaca la designación como Secretaria de Organización a la Diputada Xochitl Zagal y el Dr. Enrique Dusell en las tareas de capacitación política, fundamentales por sus responsabilidades en dos ejes centrales fundamentales, para lograr sacar adelante las tareas de rescatar al partido y consolidar su institucionalidad con una vida orgánica inmersa en la congruencia  con nuestros valores y principios.
 
Por otra parte informamos sobre la designación de la compañera Rosario Piedra Ibarra como presidenta de la Comisión Nacional de Derechos Humanos, desde el pasado mes de octubre, con quien sostuvimos un encuentro, el pasado viernes 24 de enero, refrendando nuestro orgullo de su designación, refrendando toda su disposición de apoyar nuestras actividades, sobre todo las inherentes a la defensa de los derechos de los pacientes y sobre la salud, poniendo nuestras capacidades profesionales al servicio y apoyo de sus funciones y de la CNDH. En este primer momento, hemos puesto a su consideración nuestra propuesta de Ley Nacional de Salud Mental, para su revisión y análisis en el contexto del cumplimiento cabal de los derechos humanos fundamentales de las y los mexicanos. Esta ley es la que hemos puesto en manos del Dr. Miguel Angel Navarro, presidente de la Comisión de Salud del Senado y se encuentra en la etapa de análisis para luego ser integrada en la agenda legislativa.
 
Refrendamos nuestro apoyo y compromiso participativo en todas las acciones necesarias dirigidas a lograr los objetivos con MORENA y la Cuarta Transformación que encabeza nuestro presidente Andrés Manuel López Obrador, sobre todo en las políticas revolucionarias de salud, que en este momento enfrentan resistencias de los grupos conservadores, al iniciarse la obligación de otorgar el derecho a la salud, en el marco del inicio de la vigencia de las reformas legislativas constitucionales y de la Ley General de Salud, con sus procesos de federalización de los servicios y la operatividad del Instituto de Salud para el Bienestar INSABI, donde algunos gobernadores de los estados se niegan a colaborar, entre ellos el de Nuevo León, en gran medida, por no querer enfrentar con austeridad, honestidad, transparencia, eficacia y efectividad los recursos financieros públicos que han estado inmersos en la corrupción con el daño a las políticas públicas de salud, por décadas.