jueves, 10 de junio de 2010

10 DE JUNIO: ¿COMO OLVIDAR?

En 1971 participábamos en el movimiento universitario de Nuevo León, desde febrero de ese año, combatíamos la embestida contra el movimiento por la autonomía de nuestra universidad, por parte de las fuerzas conservadoras de la derecha. En el clímax de su comportamiento facistoide el entonces gobernador Eduardo A, Elizondo emitió un decreto de una Ley Orgánica de la Universidad Autónoma de Nuevo León, haciendo a un lado la propuesta de ley elaborada por los universitarios. En esta ley se establecía como máximo órgano de gobierno una Asamblea Popular de gobierno universitario, por encima del Consejo universitario, cancelando así la autonomía de la universidad suscrita 15 meses atrás por el mismo, la cual estaría conformada en su inmensa mayoría por representantes de diversos organismos sociales totalmente ajenos al quehacer de la universidad, de sus 37 integrantes sólo 3 profesores y 3 estudiantes son de la universidad: no obstante esto la Asamblea Popular es la encargada de designar al rector y a los directores y de resolver los conflictos entre el rector y el consejo universitario. Para fortalecer sus intenciones facistoides designa inmediatamente como rector a un coronel, de profesión médico: Arnulfo Treviño Garza, paginas completas desbordaban los periódicos locales con sus titulares: "Gobiernan la Universidad", haciéndose eco todos los medios de difusión dando por hecho que esta influencia mediática y el apoyo de las organizaciones sindicales charras como la CTM, la CROC , FESTE, Sindicato de maestros, Sindicato del IMSS, membretes de organizaciones de profesionistas y empresarios de la industria y comercio nos trataban de someter a la aceptación de la imposición autoritaria de dicha ley, del nuevo rector y los actos derivados de ella.

En respuesta la mayoría de los universitarios nos uniríamos y encabezados por el Consejo universitario y el rector Héctor Ulises Leal Flores iniciaríamos una huelga general y nos manifestaríamos con el repudio a esa ley orgánica del gobernador Elizondo, exhortándose a no aceptar ningún nombramiento expedido por las autoridades espurias y se inicie la resistencia activa en defensa de la autonomía universitaria, sumándose el STUANL, otras organizaciones sindicales combativas como ferrocarrileros, electricistas y telefonistas, detonándose un movimiento social en defensa de la autonomía y nuestra universidad donde la organización estudiantil a través de los comités de lucha, que aparecían como estrategia de organización ante sociedades de alumnos neutralizadas y menoscabadas en sus capacidades combativas por las autoridades espurias. Así unidos nos manifestábamos multitudinariamente en la plaza de Colegio Civil, Frente a Palacio de gobierno, tomábamos las calles, hacíamos brigadas de información permanente al pueblo, hacíamos las brigadas de pintas en bardas y espacios públicos con nuestras demandas, nos instalamos en plantones permanentes, tomamos rectoría para evitar que las autoridades espurias se instalaran y se combatió a los maestros esquiroles que con apoyo del gobierno y de sus aparatos represores que con sus policías (Granaderos) llegaban hasta la toma de escuelas combativas como la nuestra, la Prepa 8, como ultima estrategia para acabar con la resistencia combativa que lo único que hacia era multiplicar nuestra combatividad e indignación hacía los fascistas y sus testaferros.
A pesar de la violencia organizada contra la universidad y la ocupación policíaca de la rectoría y la mayor parte de las escuelas y facultades más combativas el conflicto universitario se agudizaba, el rector espurio nunca pudo instalarse y ejercer funciones, el Ing. Ulises, el consejo universitario y las autoridades universitarias continuaban estoicamente intentando funcionar conforme a las circunstancias, el gobierno federal interviene comisionando al Secretario de Educación Pública Víctor Bravo Ahuja para coadyuvar en la solución del conflicto universitario provocado por la ley orgánica del gobernador Elizondo , se designa una comisión de ex rectores encabezado por el Lic. Alfonso Rangel Guerra para que elaboren una propuesta de Ley orgánica partiendo de la revisión y análisis de la ley rechazada y de los proyectos elaborados por los universitarios, en Junio 4 dicha comisión entrega al presidente del Congreso Estatal un nuevo proyecto de ley orgánica, el cual es enviado al gobernador Elizondo para su publicación quien se niega a aceptar dejar un lado su propuesta de ley y prefiere renunciar al cargo de gobernador por lo cual presenta su renuncia ante el Congreso Local en un hecho inédito e histórico de nuestro estado.

En junio 5 es designado el Lic.Luís M. Farias gobernador sustituto de Nuevo León por el Congreso del Estado, un oscuro locutor de radio, sin más merito que ser amigo personal del presidente, ese mismo día renuncia el rector espurio Arnulfo Treviño Garza y para el siguiente día este gobernador pública la que sería la cuarta ley orgánica de la UANL que en esencia se asemejaba a la de la UNAM y aunque contiene el principio de autonomía, esta es restringida por la existencia de una Junta De Gobierno cuyas atribuciones principales son designar el rector, a los directores y a los miembros de la Comisión de Hacienda, organismo que consideraríamos profundamente antidemocrático y que atentaba contra la autonomía universitaria. La autonomía que se había logrado parcialmente por la imposición de una Junta de Gobierno, había que seguir construyéndola mediante un proceso democrático participativo que permitiera su consolidación, proceso que estaría siendo obstaculizado permanentemente por la derecha y los grupos oportunistas que enarbolando posturas ideológicas “revolucionarias” de izquierda harían alianzas repugnantes que demostraron históricamente su beneficio a la consolidación de la derecha en la universidad con su triste realidad actual, donde persiste un manejo autoritario, feudal, se ausenta la autonomía, con la cerrazón a la pluralidad, los valores humanistas y democráticos. Así el movimiento, después de lograr la autonomía de la Universidad de Nuevo León las actividades fueron canalizadas a lograr su fortalecimiento a través de la lucha por su democratización en la elección de las autoridades internas, evitando el uso partidista que convertía a los puestos directivos en trampolín político para acceder a los gobiernos del régimen priísta dominante; también había que acabar con el elitismo que impedía el acceso de los hijos de obreros y campesinos a la educación pública universitaria y de la misma forma combatir esta orientación reducionista y elitista en la formación y función profesional que derivaba de planes y programas de estudios desfasados de las necesidades del pueblo y por lo tanto de los fines de la universidad que en ese momento se planteaban no sólo en nuestro país sino en todo el mundo occidental que fue duramente cuestionado en los sesentas por el histórico movimiento estudiantil iniciado en Francia.

La lucha seguía y en este contexto los estudiantes de la UNAM y el IPN convocan a una manifestación en la ciudad de México el 10 de junio para mostrar su apoyo y solidaridad con nuestro movimiento estudiantil, que una semana antes les habíamos solicitado, donde lamentablemente sufren una represión sangrienta por un grupo paramilitar conocido como los Halcones, estando Alfonso Martínez Domínguez como regente del Distrito Federal quien fue el responsable genocida de este hecho brutal en la historia de México del Siglo pasado. La masacre hecha contra los compañeros estudiantes que se dirigían al Zócalo capitalino para demandar la libertad de presos políticos y rechazar esa autoritaria nueva ley orgánica de la Universidad Autónoma de Nuevo León, ratifico la política de represión barbarie del gobierno contra los estudiantes progresistas. El gobierno apoyado con la derecha y sus filiales de la organización católica como los Caballeros de Colón, El Movimiento Familiar Cristiano, La Cruzada Regional Anticomunista, La Unión Nacional de Padres de Familia, El Frente Pro Dignidad Universitaria y los Periódicos locales del Sol y el Norte usaban todo su poder, derivado del apoyo de la Oligarquía Neoleonesa, para en el nombre de dios acabar contra todo lo que representaba según ellos ideas comunistas, de esta forma fortalecieron sus estrategias de organización creando asociaciones estudiantiles (Denominadas federaciones estudiantiles) que gracias a los apoyos políticos y económicos lograban capacitar y mantener grupos de porros que luego servirían no sólo para el control político de las escuelas y facultades sino para integrar estructuras operativas en materia electoral, todo ello alineado al Movimiento Juvenil Revolucionario de las viejas estructuras del régimen priísta. Desde entonces lo importante era el control, eliminar la disidencia, donde los porros y maestros eran beneficiados con apoyos económicos, calificaciones espurias, becas y puestos académicos y administrativos sin cubrir el perfil requerido. Desde entonces lograron que La Universidad Autónoma de Nuevo León se caracterizara por funcionar sin democracia, libertad interna y transparencia no solo en los procesos de selección de sus funcionarios (rectores, directores, consejeros, etc,), sino además en la construcción de sus programas académicos, científicos, culturales y administrativos devaluando su contribución al desarrollo social en los diferentes ámbitos educativos, económicos, políticos, culturales, asistenciales, científicos y tecnológicos de nuestro estado y país

Reprimido y desgastado el movimiento estudiantil, en periodo de exámenes finales y con una profunda división de los diferentes grupos progresistas y comunistas al interior de la universidad por la aceptación de la nueva ley orgánica, se estructura la junta de gobierno y actúa por primera vez y nombra Rector, nuevamente al Ing. Héctor Ulises Leal Flores y continua con este de secretario general el Lic. Manir González Martos, se retoman los asuntos pendientes por el Consejo Universitario procediendo a iniciarse las inscripciones en el mes de agosto para el ciclo escolar a iniciarse en septiembre, es en este mes cuando el Consejo Universitario aprueba la Reforma Académica, convocándose a los cuerpos docentes para su participación iniciándose un debate que afectaría la unidad del movimiento por la posición de los militantes del partido comunista quienes consideraban este reformismo al servicio del gobierno, iniciando así una alianza vergonzosa con la ultraderecha que posteriormente les daría buenos dividendos en prebendas y puestos públicos en las escuelas y facultades donde militaban. En este mismo mes el Consejo universitario toma otro acuerdo trascendente para la vida democrática participativa al disponer la composición paritaria de las juntas directivas de las escuelas, es decir el mismo número de representantes alumnos y maestros deberán constituir ese órgano máximo directivo. Se acuerda el “pase automático” que permite el ingreso a facultad de todos los alumnos egresados de la preparatoria de la universidad, suprimiendo el examen de selección que obstaculizaba el ingreso de los egresados de bachilleres, se iniciaba así la lucha contra el elitismo en que se habían convertido el ingreso a facultades como la de medicina. La reacción de los conservadores no se hizo esperar y calificaron nuevamente de lamentable este acuerdo ya que según ellos iría en detrimento académico, provocaría mas problemas económicos y bajaría la calidad de los profesionistas egresados, la facultad de medicina dirigida por el Dr. Marco Antonio Ugartechea se opone este acuerdo del Pase Automático del consejo universitario, otro miembro de este grupo médico Alfredo Piñeyro, entonces integrante de la junta de gobierno solicita la renuncia del rector a la que se suman maestros de la prepa 1, 3 y 9 militantes del Partido Comunista , sumándose días después las facultades de medicina y mecánica.

Así las autoridades de Medicina no permiten ni siquiera iniciar tramites de solicitud de ingreso, argumentando falta de recursos administrativos y de apoyo académico como los laboratorios, Rectoría hace un estudio sobre este argumento demostrando que las autoridades de esa facultad sólo estaban usando menos del 30% de la capacidad horas aulas y uso de laboratorio demostrándoles que pueden dar cabida de los estudiantes de nuevo ingreso. Ellos se mantienen en su postura permitiendo la inscripción sólo de 180 alumnos, esperando dividir el movimiento demandante de ingreso. El departamento escolar y de archivo inicia el proceso de inscripción, inscribiéndose 730 alumnos que ante la negativa de ser admitidos por la Facultad de Medicina, el Consejo Universitario y las autoridades aprueban el inicio de labores de nuestra escuela que a partir del 13 de octubre es denominada como “Aulas Anexas” de la Facultad de Medicina. Así nacio nuestra escuela donde nos formamos como médicos, fue producto de la gestación en este proceso de lucha por la autonomía y la reforma académica de la Universidad Autónoma de Nuevo León y alumbrado con la violencia dolorosa de la represión, entre ellos los hechos del 10 de junio. Así que ¿Como olvidar este día?, sólo debemos seguir enalteciéndolo no con unos minutos de silencio sino continuando toda nuestra vida luchando contra la injusticia en nuestra patria como ejemeplarmente lo hicieron los compañeros estudiantes mártires que se manifestaban en apoyo a nuestra lucha ese día doloroso.

3 comentarios:

  1. Digno de consideración y admiración
    su lucha por la construcción de sus
    ideales, y las de otras muchas personas,
    con todo mi respeto, Gracias

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  2. Rita Castillo:
    El destino quiso que viera la luz por vez primera un 2 de octubre de 1972, he escuchado de mi madre desde los primeros años de mi infancia un suceso acontecido en el Hospital Universitario, donde nací. Ella me contaba que ese día hubo una demostración de repudio por parte de los estudiantes hacia el gobernador (Luis M. Farías) denro de las instalaciones del hospital y no sé bien si quien lo acompañaba era el entonces presidente de la república o el candidato que le sucedería en la gobernatura (Pedro Zorilla) que estaban de visita en las instalaciones. Yo quisiera saber si sabe algo al respecto, ya que para mis padres al igual que para muchas personas es de más peso la "versión oficial" de los medios sobre las actitudes negativas y comunistas de los estudiantes en los movimientos que marcaron la época; sin embargo yo toda mi vida me he sentido conmovida por el valor con que estos jóvenes enfrentaron su búsqueda por la libertad, su lucha por los derechos y la incompresión de la que fueron víctimas. Le agradecería que publicara algo al respecto, si sabe algo sobre los acontecimientos de este día.
    Le externo mi admiración por tener el valor ético, moral pero sobre todo humanista de dar a conocer los acontecimietos de una manera tan honesta y detallada. La sociedad ha creado un silencio en torno a los movimientos estudiantiles del 68 y 71, en la que hasta los sectores que más sufren por los atropellos y abusos del poder se han convertido en cómplices al no trasmitirles a sus hijos esta historia de lucha que debería de haber marcado al país como lo merecían justamente la muerte y desaparición de tantos jóvenes, que como usted bien dice, son unos verdaderos mártires con todo el honor que la palabra verdaderamente encierra.

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  3. CORRECION AL COMENTARIO ANTERIOR
    El comentario anterior va dirigido al Dr. Ricardo Aguilar Cárdenas, autor del artículo, y firmado por Rita Castillo.

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