lunes, 8 de octubre de 2018

EL FUTURO DE LOS NINIS EN MEXICO

El día de ayer domingo 7 de octubre, participé en el programa de televisión Cambios, conducido por el reconocido periodista Arquitecto Héctor Benavides, del Grupo Multimedios, en un foro que se intitulo el “Futuro de los Ninis”, donde compartimos nuestras opiniones con las siguientes personalidades: como integrante de los grupos empresariales, el C.P. José Mario Garza Benavides; la investigadora de la UANL, Dra. Patricia Cerda Pérez; el Maestro Roberto Russldi Montellano, Secretario de Economía del gobierno del estado de Nuevo León; la Lic. Blanca Judit Díaz Delgado, coordinadora general de Programas Sociales en Nuevo León, del próximo gobierno federal y la Dra. En Economía Joana Chapa Cantú, del Centro de Estudios en Investigaciones Económicas de la UANL.

De acuerdo a Wikipedia “NINI es un término considerado por algunos sectores como ofensivo​​ que equivale al acrónimo en inglés NEET, para la expresión not in employment, education or training (o sea, ni trabaja ni estudia ni recibe formación).”. Resulta, pensé que serian estas áreas y sus ámbitos del conocimiento, desde la perspectiva de las ciencias sociales, económicas, políticas y de las ciencias de la conducta, que abordaríamos en el foro, mi sorpresa fue que el contenido temático fue más contextualizado sobre el Programa de Jóvenes Construyendo el Futuro, que forma parte fundamental del nuevo programa de gobierno que impulsamos en el Proyecto Alternativo de Nación, con MORENA y Andrés Manuel López Obrador y que se ha iniciado a procesar, en este periodo de transición de gobierno, que finalizará en la toma de posesión, cuando AMLO tome protesta el próximo 1 de diciembre.
Muchas de las dudas, ahí planteadas, principalmente por el Arquitectico Benavides, se sustentaban en cuestionamientos que varios periodistas columnistas generadores de opinión pública, como Raymundo Riva Palacio, han hecho sobre la factibilidad de este programa, por la inmensa cantidad de recursos económicos, aproximadamente de 108 mil millones de pesos que se han presupuestado para dar cobertura mediante becas a una población beneficiaria de 2.6 millones de jóvenes que están en el grupo de edad de 18 a 29 años que actualmente no estudian ni trabajan. Era insistente, sobre de donde se sacaría el dinero, quien lo daría y como se lograría mantener el programa, que todos coincidíamos en su trascendencia, por ser único en la historia moderna de nuestro país.

Inicie mi participación, siendo enfático sobre la factibilidad del programa, informándoles que este programa, como otros trascendentales, no son ocurrencias, fueron propuestos para el ejercicio de gobierno de AMLO en la presidencia de México, tiene sus antecedentes desde que nos robaron la presidencia en el 2006, luego enriquecido en el 2012 en el proyecto alternativo de nación que propusimos y que actualizamos con la participación ampliada de los grupos empresariales, expertos, científicos y académicos, miembros de la sociedad civil, que fue concretada en el denominado Proyecto 18, presentado a la nación, como base para la integración del programa de gobierno, que hoy estamos iniciando en las condiciones políticas, económicas y jurídicas que permite el proceso de transición, donde el apoyo de los senadores y diputados en funciones ha iniciado generando los cambios jurídicos necesarios y sobre todo las bases financieras que se integraran en el presupuesto de ingresos y egresos que les corresponde aprobar.    
Les recordé que los ejes transversales de la gobernabilidad que estamos proponiendo, como son la lucha frontal contra la corrupción, la austeridad republicana, con la eliminación de privilegios, dispendios y reducción de las percepciones de los altos funcionarios, además del adelgazamiento de los organigramas, donde es común que se dupliquen funciones no sólo en el gobierno federal sino en los otros niveles estatales y municipales, sumado a la eliminación de los clientelismos y los corporativismos políticos que han estado inmersos en la operatividad de los programas sociales, garantizaran la operatividad financiera de estos programas sociales.

Logramos imponer el criterio reduccionista de que este tipo de programas, representan un gran gasto que puede dañar la economía nacional, son una gran inversión, les dirigía a las peroratas del capital humano, que los organismos financieros mundiales (FMI-BM-BID) fomentan y promueven para invertir y así mejorar el desarrollo humano y social, con mejores grados de educación, salud y capacitación para la productividad en sociedades, como la nuestra, que por décadas han estado subsumidas en la desigualdad, la pobreza, sin concretar el derecho a la salud, a la educación, la falta de oportunidades laborales y la lacerante violencia social que padecemos, donde los jóvenes son victimados por el crimen organizado.
Cuestionaba, la ausencia de información sobre lo que ha representado el daño a nuestras economías simplemente la violencia, que pensáramos en el impacto sobre nuestro producto interno bruto, simplemente estimaciones del Instituto para la Economía y la Paz (IEP) refieren que  el impacto económico de la violencia en México durante 2017 fue de 4.72 billones de pesos, de acuerdo con El Índice de Paz México 2018 destaca que esta cantidad es equivalente al 21 por ciento del PIB nacional y es una de las más grandes del mundo.

No deje de señalar las consecuencias sobre la salud mental que este grupo de población padece con sus factores de riesgo, no sólo asociado a las conductas antisociales, sino al abuso del alcohol, tabaco y drogas como la marihuana, cocaína, anfetaminas; además de las ansiedades, depresiones y el suicidio, que es una de las principales causa de muerte en este grupo de edad.

Finalmente les recomendé que se informaran mejor en la página electrónica de AMLO,https://lopezobrador.org.mx/wp-content/uploads/2018/09/Manual.-JovenesConstruyendoElFuturo.pdf, donde está la información de este programa que tiene por objetivos: 1.Integrar a jóvenes en actividades de capacitación en el trabajo y dotarlos de herramientas para una vida mejor; 2. Dar a los jóvenes la oportunidad de acceso a estudios universitarios, 3. Alejar a jóvenes del desempleo y del camino de conductas antisociales. 4; Acelerar la preparación de reserva de jóvenes para las actividades productivas, en previsión de un mayor crecimiento económico en el futuro próximo y 5. Incluir al sector privado en las actividades de responsabilidad social para el desarrollo productivo de los jóvenes.
Sin duda el futuro de los ninis en México, es promisorio, lograremos con ellos alcanzar los niveles de desarrollo humano y social que por décadas nos han negado los gobiernos neoliberales.

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