jueves, 27 de mayo de 2010

LA SOCIEDAD DE LA BARBARIE

Es increíble lo que estamos viviendo en nuestra sociedad: un gobierno que usa la publicidad parar convencer con sus reiteradas mentiras, en torno a su “victoriosa guerra” contra la delincuencia, las crisis económicas, el desempleo, la pobreza, la agresión y represión de los movimientos sociales en las comunidades autónomas de Chiapas, Cópala Oaxaca, Atenco y el intento perseverante de exterminio laboral y sindical perverso dirigido a los trabajadores electricistas del Luz y Fuerza del Centro y los mineros de la heroica ciudad de Cananea; la tragedia impune de los niños de la guardería ABC; los asesinatos de niños, estudiantes y mujeres por los enfrentamientos de los militares; la proliferación de concesiones y comodatos de las autoridades en forma burda y transgresoras de la leyes (Bosque de la pastora, guarderías, obra pública con edificios y pasos a desnivel derrumbándose, escuelas patito, proveedurías de servicios etc.); niños y pacientes que mueren impunemente por carencias o deficiencias medicas; delincuentes imponiendo sus condiciones en zonas de control con la complicidad de elementos de las fuerzas de seguridad que secuestran, asesinan, lesionan, amenazan u ofrecen protección a las mismas compañías aseguradoras, como publicó el periódico Universal de nuestro país hace unos días, informando ademas que uno de los investigadores contratados por las compañías de seguros señala que además de los accidentes simulados, los grupos de la delincuencia organizada controlan la venta de licor adulterado en la zona metropolitana de la capital regia y mantienen elevados niveles de secuestro, extorsión y robos con violencia incrementando el secuestro y asesinatos de periodistas, políticos y empresarios de todos tipos y en los diferentes niveles socioeconómicos de nuestra sociedad. Por otra parte ha seguido el incremento considerable del consumo de drogas, alcohol, tabaco, el incremento de la violencia social, familiar, escolar y las diferentes manifestaciones de la violencia infantil, el aumento de las redes de prostitución y sus lacras de explotación sexual infantil y pederastia; los giros negros sin control integrados a la estructura de la delincuencia organizada, los establecimientos dedicados a la venta de alcohol controlados por la simulación y la impunidad, la proliferación de los centros de apuestas con toda un sistema de estimulación de la ludopatía con sus maquinitas de apuestas colocadas desde las zonas mas pobres hasta las clases medias altas.

Todos estos ejemplos son sólo síntomas de la grave desintegración social que nos afecta a toda la sociedad sin exclusiones, claro quien tiene mas poder puede negar estos síntomas y transformarlos en condiciones normales de nuestros tiempos para justificarlos en tanto afronta su propio miedo buscando mas protección y disminución de las conductas de riesgo para no ser afectado en sus diferentes niveles de seguridad física, patrimonial o económica; conducta que propiciado la existencia estimada de de “ejércitos” privados al margen de la ley, que aglutinan a unos 900 mil elementos en todo el país y que tan sólo en Nuevo León, aunque la Secretaría de Seguridad Pública del estado carece de datos precisos sobre las empresas de seguridad, investigadores calculan que son mil y que están conformadas por más de 20 mil elementos, el doble de policías que hay en nuestro estado, la seguridad privada se vuelve un negocio pujante y peligroso ante el contexto de corrupción institucional y la fuerte presencia del crimen. Ni que decir de todos los partidos políticos de nuestro país convertidos en los estercoleros de lo peor de la política y el poder navegando en el nefasto pragmatismo y el clientelismo heredero de la cultura política del priísmo donde las ideologías, los principios y los valores son prostituidas a cambio de mantener el poder y la impunidad de sus vividores, que se alimentan de la corrupción y la transgresión de la legalidad e infiltrados por la delincuencia que bien les ha enseñado trabajar como las mejores mafias modernas.

Increíble ha sido la pasividad de la mayoría de los ciudadanos que sólo son reactivos y se paralizan ante las tragedias, algunas focalizadas por los medios en su papel manipulador y distractor de los problemas sociales de fondo, navegando en la superficialidad de las emociones más primitivas, en el nombre del raiting mercantilista que los monopolios televisivos promueven. Resulta más increíble el adormecimiento de la mayoría de los integrantes de las clases intelectuales conformadas por académicos, investigadores, periodistas profesionistas, artistas y educadores aletargados en su cotidianidad ambientada en sus zonas de confort buscando satisfacer su hedonismo materialista con el poder maldito del dinero y los apoyos extras que gustosamente les proporcionan sus jefes y/o patrones del gobierno en el marco de esa circularidad que exitosamente ha sabido manejar el sistema a quienes no pongan en riesgo su estructura y sus funciones alienantes propias de su pregonado modelo neoliberal del desarrollo humano. Resulta comprensible la pasividad de las clases bajas subsumidas en la ignorancia, la desinformación y la lucha diaria por sobrevivir, victimas de los medios, los políticas clientelares y asistencialistas de los gobiernos y los partidos políticos; en tanto las sufrida clase media inmersa en el consumismo con su lucha obsesionada por comprar, con el temor a descender y el deseo de avanzar, socialmente desinteresadas en los problemas sociales, viviendo del crédito y de los afanes estereotipados de tener la mejor vivienda, los mejores insumos para su vestuario, recreación y diversión. Lo mas patético ha sido la integración alienante al sistema de la mayoría de los activistas sociales defensores de los derechos humanos, el feminismo, la equidad de genero, la diversidad sexual, la ecología y cientos mas en organizaciones no gubernamentales que han sucumbido a las mieles del presupuesto público en las secretarias de desarrollo social que el estado implemento en todos los niveles de gobierno para pescarlos con las migajas que les otorgan sometiéndolos a la pasividad y el acriticismo silencioso, haciendo mal uso del ejercicio de sus derechos que son y serán incondicionales.

Es absurdo que algunos funcionarios públicos nos sugieran aprender a convivir con la violencia social, proyectando no sólo su ignorancia sino el sentido común, ya no digamos contrastando con toda la evidencia del conocimiento científico acumulado acerca de este tema. La pasividad de los intelectuales y políticos llega al absurdo de ni siquiera incorporar el conocimiento derivado del desarrollo científico-técnico en sus posturas ante los problemas que alientan esta barbarie social que padecemos. Si antes de este periodo atroz, la mayoría esgrimía no querer perder los satisfactores económicos y el disfrute de la calidad de vida que derivan del trabajo alienante hoy se refuerza con el miedo a perder la integridad física, cada vez son menos los que aceptan los riesgos al promover y mantener el activismo de la oposición y el movimiento de la esperanza para lograr la transformación social que no sólo dignifique a nuestra sociedad sino que logre alcanzar el anhelado desarrollo humano que como mexicanos nos merecemos derivado del heroísmo revolucionario de nuestros ancestros que jamás se doblegaron ante los riesgos que significaba enarbolar los ideales de las luchas revolucionarias e independentistas que nuestra patria ha enfrentado. Sin duda lo que hace falta es la emergencia de ciudadanos capaces de rebelarse contra esta barbarie social, asumiendo los riesgos necesarios que trastocan las comodidades y los placeres cotidianos derivados de los satisfactores económicos y patrimoniales. Acabar con la insensibilidad, promover la protesta, exigir los derechos, dejar la pasividad, asumir la critica, proponer los cambios; en pocas palabras romper el silencio cómplice que nutre a los cobardes, abusivos y explotadores en todos los ámbitos y niveles de la vida social y que genera la barbarie social que amenaza desintegrarnos en las comunidades y nuestras familias.

Jerarquizar en primer lugar las formas de ser para lograr la acumulación de riquezas económicas y patrimoniales y los satisfactores del consumismo mercantilista en el que estamos inmersos debería dar paso a la búsqueda del enriquecimiento existencial de valores y principios congruentes con el mejor nivel del desarrollo social y humano que han sido evidenciados en las sociedades más avanzadas como las más generadoras de bienestar, felicidad y prosperidad. No debemos dejar que avance la sociedad de la barbarie nutrida por la corrupción y la conducta delincuente galopantes en el individualismo deshumanizante que el mercantilismo impone. Tenemos miles de años de civilización y sólo dos mil de influencia judeo-cristiana, la sociedad de la barbarie ha sido un transito en el desarrollo histórico de las naciones desarrolladas, no debemos dejar que el conformismo nos invada y prolonguemos la estancia nefasta de esta etapa.

El control de la violencia, la injusticia, la corrupción y la delincuencia que prevalece necesita de la acción decidida de todos, históricamente ha sido todo el pueblo que al actuar unido ha logrado desmantelar las redes articuladas generadoras de esta barbarie social en beneficio de toda la sociedad y no de algunos de los grupos políticos o de la delincuencia organizada. No esperemos que se incremente el terrorismo sobre nuestra sociedad que sumaria miles de muertos inocentes mas a nuestra tragedia, ya los expertos internacionales lo han señalado una y otra vez: es necesaria la acción decidida del estado sobre la corrupción y la delincuencia organizada, no sólo penalizando sus conductas sino desarticulando sus estructuras no sólo organizativas sino las financieras que finalmente son las que otorgan y mantienen el poder operativo. ¿Cuantos crímenes tienen que pasar y ser lo suficientemente trascendentes para que rabiemos nuestros lamentos? y nos lleve a tomar decisiones contundentes como los hechos por la heroica sociedad irlandesa que agobiada por la delincuencia organizada, a mediados de los noventa, decidiera protestar y actuar masivamente al considerar que se estaba atentando contra su desarrollo democrático impulso las decisiones jurídicas y políticas necesarias que hicieron posible ingresar a sus cárceles a la mayoría de los delincuentes de todos los grupos, además de actuar contra funcionarios corruptos, desmantelar sus redes de organización y complicidades y confiscar todos los bienes financieros y patrimoniales que le permitió transitar hacia la democracia y el desarrollo independiente pleno.

Imaginemos a nuestro pueblo unido independientemente de partidos políticos, religiones y clases sociales exigiendo, una y otra vez hasta lograrlo, en la calle masivamente manifestándose con sus millones de ciudadanos solicitando a todos los niveles del gobierno en nuestra patria que cese la violencia, que acabe la corrupción, la impunidad, que se actué contra todos los delincuentes y que como respuesta se utilice todo el poder del estado logrando la detención de todos los funcionarios corruptos y los principales delincuentes para someterlos a proceso, con la confiscación de todos sus bienes en beneficio de nuestra patria en el marco de las acciones respaldadas y facilitadas por los tribunales, procuradores de justicia y todos los legisladores del congreso de la unión, sin este primer paso nuestra sociedad esta destinada a sobrevivir en la barbarie y no transitar hacía el fin de la depredación social del neoliberalismo salvaje (como lo expresa Verónika Sieglien en su ultimo libro así titulado ) que nos consume.

jueves, 20 de mayo de 2010

MAESTROS: LA REBELION PENDIENTE

En los años ochentas del siglo pasado, tuve la gran oportunidad de conocer y convivir intelectualmente con el maestro Humberto Ramos Lozano (Q. E. P. D) creador de la Normal Superior del Estado junto con otros reconocidos maestros como el profesor Oziel Hinojosa y el profesor Plinio D. Ordóñez. Hombre culto, políticamente progresista, liberal, humanista que nunca dejo de cultivar la humildad, la generosidad pero sobre todo la congruencia que distinguía su integridad como persona. Eran los años en que me desempeñaba como director de la Escuela de Medicina del Instituto de Ciencias de la Salud (ex -Aulas Anexas) donde desarrollábamos una lucha por reformar la educación médica intentando cambiar paradigmas educativos desfasados del desarrollo filosófico, social, pedagógico y científico de las ciencias biomédicas que provocaban la deshumanización progresiva de la medicina en nuestra sociedad; participábamos además en la oposición contra el régimen autoritario que obstaculizaba el desarrollo democrático de nuestra sociedad, para algunos éramos los diabólicos comunistas, para otros unos reformistas al servicio de la burguesía y algunos grupos del gobierno en el poder. Estas fueron las circunstancias que enmarcaron nuestro encuentro con el profesor Humberto Ramos a quien en este momento recordé por este día 15 del maestro que se celebra en todo el país y que trata de hacer honor a la noble misión de la enseñanza de los profesores; una de las funciones eminentemente humanista y transformadora, parafraseando a José Martí, y capaz de revolucionar a la sociedad o funcionar como agente alienante de control social como lo señalaba Antonio Gramsci en esa hegemonía cultural que las clases dominantes logran ejercer sobre las clases sometidas, a través del control del sistema educativo, de las instituciones religiosas y de los medios de comunicación. Fue esta coincidencia en la misión transformadora, humanista y revolucionaria que en diferentes encuentros y desde las diferentes trincheras compartimos con este gran maestro y luchador por el desarrollo social de nuestro estado que se integro finalmente solidarizándose fraternalmente con nuestra lucha.

Pues bien es en el marco de la celebración del reconocimiento social a su función educativa, de la próxima conmemoración del bicentenario de nuestra independencia y el centenario de nuestra revolución que hacemos un llamado a todos los maestros a rebelarse y organizarse para revolucionar a nuestra sociedad. Los profesores no deben de seguir siendo humillados con remuneraciones económicas que ni siquiera cumplen con la definición que la Ley General de Educación le asigna al salario profesional del magisterio:“Remuneración económica que permita a los docentes una superación permanente y dedicarse de tiempo completo al fortalecimiento de sus conocimientos; estimular su arraigo en su comunidad, desarrollar todo su potencial y profesionalismo a favor de una mayor calidad educativa; que alcancen un nivel de vida decoroso para su familia y que les asegure el disfrute de una vivienda digna y el acceso a los materiales y herramientas didácticas y tecnológicas de punta, así como los aportes culturales que propicien un mayor enriquecimiento de su acervo profesional, haciéndolo sujeto de un desarrollo incluyente y sustentable”.

Según cifras de la UNESCO un maestro del nivel básico de educación primaria en México alcanza un salario promedio de 659 dólares mensuales, en tanto la OCDE (Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos) en el informe final del "Estudio Internacional de la OCDE sobre Docencia y el Aprendizaje, denominado TALIS del año 2009, al tratar de establecer una clasificación por los ingresos que obtienen los maestros en 32 países el organismo internacional establece dos ejemplos. En el primero considera a los maestros de secundaria con los más bajos ingresos y ahí los profesores del SNTE están en el lugar 28 con ingresos de 20 mil dólares al año, es decir 23 mil pesos al mes. Sólo que los coreanos, alemanes, japoneses e irlandeses ganan 1.5 veces más, es decir 57 mil 500 pesos al mes. Tan sólo en España el sueldo de un maestro de la enseñanza pública se sitúa en torno a los 25.000 € al año. En el segundo ejercicio la comparación de las 32 naciones es por ingreso per capita después de 15 años de trabajo, y ahí es donde los maestros mexicanos alcanzan el segundo lugar de ingresos tan sólo después de Corea que ocupa el primer lugar. Esto se debe, entre otros, a que los docentes del SNTE logran acumular una serie de ingresos a través de estímulos salariales y bonos. Según este cuestionable estudio, desde el tamaño de la muestra que consistió en una encuesta entre maestros y directores de 200 escuelas de México, los maestros mexicanos ha recibido los "aumentos más grandes" en su salario, al nivel de Finlandia y Hungría, en la última década. Además, gozan de incentivos que según ellos "teóricamente" debieran atraer a los profesores a la alta calidad, satisfacción profesional y funcionamiento del sistema. Con estos salarios es dificil alcanzar el nivel de vida decoroso con su familia, tener una vivienda digna, el acceso a la tecnología de punta que le permita el mayor profesionalismo y el despliegue de sus potencialidades en sus tareas de la enseñanza, por eso una gran cantidad de maestros tradicionalmente ha buscado tener otra plaza laboral, algunos obteniendo ingresos integrándose al ejercito de profesionistas subempleados o del comercio informal.

Peor que los ingresos económicos indignos, los maestros deben de superar el autoritarismo institucional prevaleciente rompiendo las cadenas del ejercicio vertical no sólo de las instituciones en las que laboran sino el derivado de la afiliación sindical corporativa donde prevalecen los dirigentes corrompidos que conforman cacicazgos en la mayoría de los niveles por el sindicalismo mas nefasto y corrupto que ejercen y que aliados con el gobierno ha sido el factor principal del deterioro del nivel educativo que por décadas en el marco de las simuladas políticas educativas transformadoras han ido de sus propuestas reformistas hasta las mas revolucionarias con la complacencia de los gobernantes. Los maestros deben de lograr la democracia plena de sus instituciones para integrarse plenamente a las políticas educativas, priorizar las acciones sindicales e institucionales para mejorar las condiciones de enseñanza y así poder impartir sus clases que se traduzcan en un mejor desempeño y no sólo dedicarse a proteger las estructuras corporativas sindicales como actualmente sucede; sólo así se lograra ascender en la escala laboral y en la asignación de las nuevas plazas a personal que demuestre capacidad y óptimo desempeño profesional y dejar el viejo esquema de otorgar esas vacantes por afiliación política-sindical, compadrazgo o pago de favores. La integración horizontal de los maestros en los procesos educativos, desde la planeación hasta la construcción curricular y de los planes y programas es lo que marca la diferencia con los sindicatos de otros países como los que menciona la OCDE, donde el maestro no sólo imparte clases sino que es el principal actor para tener una mejor educación. Sólo así es posible lograr la alta calidad, un buen nivel de satisfacción profesional y funcionamiento del sistema educativo que se proyecte en el desempeño de sus alumnos logrando los primeros lugares al evaluar matemáticas, lectura y ciencias en las evoluciones internacionales como lo han demostrado los maestros de Finlandia, Nueva Zelandia, Suecia, Corea y Japón.

Han sido los liderazgos escolares y del proceso de enseñanza- aprendizaje autoritarios imperantes en las instituciones educativas que no sólo han deteriorado la función educativa del docente sino además su salud física, emocional y psíquica, diversos estudios dan cuenta de un prevaleciente 70% de alguna forma de afectación en la salud (Hipertensión Arterial, Diabetes, Obesidad, Dolencias físicas crónicas, ansiedad, depresión) de los docentes derivado del ambiente estresar escolar donde se desempeñan, sin que esta situación represente el mínimo interés de las autoridades, otra de las condiciones que afectan el desempeño escolar y la salud del docente en la educación básica está la proporción de alumnos atendidos por maestro. México ahí también se ubica en el primer lugar, pero de concentración de alumnos en el aula, debido a que en preescolar, primaria y secundaria cada profesor atiende entre 26 y 32 estudiantes. Mientras que países como Finlandia, con los mejores desempeños en las evaluaciones internacionales, cada maestro es responsable de la enseñanza de entre 10 y 15 alumnos por salón.

El cinismo y la desvergüenza debería de afrontarse con estos responsables de la catástrofe educativa que vivimos derivada de las evaluaciones nacionales e internacionales que nos proyectan negativamente, como la de el desempeño de México que ha aplicado la misma OCDE a través del examen PISA, en las tres pruebas, ocupando el último lugar del ranking mundial en aprovechamiento escolar, comprensión de lectura, ciencias y matemáticas.; o el rendimiento de los Maestros al presentar el Examen Nacional de Habilidades y Competencias para obtener una plaza en el sistema público de educación básica con un nivel reprobatorio de 70 por ciento en aptitudes para impartir conocimientos, En esta prueba de evaluación para ocupar una plaza docente realizada en noviembre de 2009, sólo tres de cada 10 maestros con experiencia profesional de al menos una década obtuvieron un resultado mayor a 25 aciertos de una prueba de 80 preguntas, en tanto que para escalar al rango de carrera magisterial únicamente uno de cada 10 obtuvieron resultado aprobatorio. El mayor daño ha sido que las políticas educativas del SNTE- gobierno han generado el bajo grado de escolaridad de la población general de 9 años con sus secuelas de analfabetismo escolar y funcional que crean una gran masa de población con problemas cognoscitivos y fácilmente manipulable por las estrategias mediáticas prevalecientes de los oligarcas en el poder que impiden avanzar en el desarrollo humano y social de nuestro país.

Las políticas del estado sobre la educación deben ser el resultado de la aplicación del conocimiento científico, técnico y racional a la organización de la sociedad donde el principal actor debe ser el maestro quien debe asumir su compromiso histórico para la transformación revolucionaria de nuestra patria superando los intereses mezquinos de los funcionarios y caciques sindicales que han estado medrando con sus necesidades laborales, económicas y académicas manteniendo estructuras y funciones obsoletas en complicidad con los oligarcas que por décadas se han negado a invertir financieramente lo deseable para alcanzar el 8% del Producto Interno Bruto establecido por la Organización de las Naciones Unidas (ONU) para cumplir las metas indispensables en el logro de la cobertura plena y la calidad de la enseñanza, hoy apenas llega al 7 %, sumando los cuantiosos recursos de las instituciones privadas. El problema se complica cuando los funcionarios burócratas con la complicidad de los dirigentes del SNTE deciden que del total del presupuesto el 97.2 por ciento se canalice al gasto corriente; y sólo el 2.8 por ciento va para infraestructura, equipamiento, investigación y material didáctico. De los 210 mil millones de pesos en este año, se suman millonarias aportaciones gubernamentales al poderoso sindicato magisterial para capacitación, carrera magisterial, becas y fondo de vivienda, éste último acumula ya más de 15 mil millones de pesos, que la dirigencia sindical maneja discrecionalmente, al igual que las cuotas sindicales de sus 55 secciones que se estima superan los mil 200 millones de pesos anuales. Con estos manejos financieros la infraestructura física del sistema educativo estatal padece crónicamente limitaciones que permitan lograr no solo un ambiente sanitario saludable (como ha quedado demostrado en las contingencias epidemiológicas como la de la Influenza humana provocada por el virus AH1N1); sino además dignificar los espacios educativos y hacer posible la formación multidimensional de las y los educandos. Estos intereses nefastos constituyen el principal obstáculo para lograr completar la descentralización del sistema educativo que paralela a una reforma del sistema fiscal de la federación, cuidando mediante fondos y programas federales, logren la anhelada cobertura plena desde el nivel preescolar hasta el bachillerato reduciendo radicalmente la asimetría entre las distintas regiones del país y sectores de la sociedad. Tan sólo si termináramos en este momento, con toda forma de burocratismo y corrupción y con la relación viciada de la Secretaría de Educación con el sindicato de maestros (SNTE) se lograría combatir la nefasta asimetría en la educación básica que existe entre escuelas urbanas y rurales y garantizar las condiciones mínimas aceptables de estudio, asegurando la calidad, permanencia, responsabilidad y profesionalismo de los docentes conjuntamente con un programa de formación y actualización magisterial de cobertura universal y permanente, en esto coinciden no sólo quienes militamos en la izquierda sino los voceros de los organismo internacionales de la UNESCO y la OCDE, quien con la mayoría de los intelectuales, académicos e investigadores de México de izquierdas y paradójicamente algunos de la derecha, coinciden en el grave obstáculo que representa para el desarrollo de le educación los comportamientos políticos de los dirigentes sindicales del SNTE anclados al corporativismo autoritario y oportunista de su pragmatismo político, pragmatismo que facilmente pervierte hasta a los politicos de la izquierda cuando asumen responsabilidades directivas y síndicales en las instituciones educativas que gestionan como sucedio rapidamente en la escuela Preparatoria Técnica Emiliano Zapata en nuestro estado donde los activistas y dirigentes del Partido del Trabajo, solicitaron mi intervencion en el proceso de planeacion y direccion academica-adminstrativa a principios de los años noventa del siglo pasado. Inicie el funcionamiento educativo tratando de cumplir con las leyes y el minimo de condiciones tecnicas-cientificas vigentes para lograr un digno funcionamiento docente, tuve que afrontar las transgresiones grotescas administrativas, pedagogicas y didacticas apoyadas en el influyentismo, el nepotismo, la corrupcion, el autoritarismo y un sindicalismo caciquil que lamentablemente se impuso en la lucha que por mas de siete años participe. Termine renunciando ante la imposibilidad de lograr cambiar estos estilos de trabajo que gozaban de la impunidad de la autoridad en turno al estilo del contubernio SNTE-gobierno. Hoy puedo estar satisfecho de haber afrontado a estos perversos y demostrar con el tiempo que siguen equivocados en sus estilos de trabajo que podran darles los satisfactores hedonistas de los bienes financieros y materiales, con los que se han enriquecido, y que sustituyeron a su enarbolada pobreza franciscana que esgrimian pero no obtendran la trascendencia que la libertad y la democracia logra cuando se cultiva en las instituciones. Hoy esta prepa es una mas de las que funcionan en el fracasado sistema educativo oficial.
La rebelion de los maestros no sólo les dignificara su función social, mejorando sus competencias profesionales con eficiencia y eficacia para lograr la anhelada calidad de la educación, permitirá lograr además el nivel de vida decoroso que les corresponde con mejores indicadores de salud, inmersos en la enseñanza que promueva la protección del medio ambiente, la democracia participativa, la tolerancia, el respeto a la diversidad, el pluralismo, la equidad entre los géneros, la paz y la solidaridad internacional; y promoviendo la libertad en materia educativa rechazando con toda determinación la intervención en el sistema educativo nacional por cualquier grupo sin compromiso con los principios que deben regir la política educativa, tales como su calidad y su laicidad, sin importar si se trata de sindicatos, iglesias o cualquier otro tipo de organizaciones sociales, gremiales o religiosas. Los maestros deben fomentar y promover las riquezas de la cultura democrática en su organización sindical y la vida institucional que le permita coadyuvar en el cumplimiento cabal del derecho constitucional a la educación de todos los mexicanos y mexicanas logrando la meta en corto plazo de que la educación preescolar, primaria y la secundaria que conforman la educación básica obligatoria sea brindada sin exclusiones ni marginaciones para luego lograr la cobertura universal de la educación de nivel medio superior y la superior a quien así lo decida realizar en sus metas educativas, lo cual nos permitiría fortalecer nuestro perfil cultural mejorando nuestro desarrollo humano y social, abatiendo los niveles de violencia social que padecemos.

jueves, 13 de mayo de 2010

MADRES: VICTIMAS DEL MERCANTILISMO O DEL ASISTENCIALISMO

Uno de los días festivos mas celebrados, fuera de los días oficiales que rigen nuestro calendario mexicano, es sin duda el día de las madres, es cuando mas emerge el amor materno en todo su esplendor y todos los integrantes de la familia y de nuestra sociedad literalmente se vuelcan en proyectar conductas afectivas y de reconocimiento con sus serenatas y los poemas mas populares escritas en su honor que como gotas de agua en el desierto serán bebidas con desesperación por las figuras maternas (madres, abuelas, tías, etc..) con la esperanza de saciar la escasez que se padece el resto de los días de su cotidiana existencia por esa persistente desvalorización que nos deshumaniza y que afecta con crueldad a la mayoría de nuestras madres del mundo y especialmente de nuestro México.

La crueldad no sólo se expresa en el persistente llamado a demostrar ese amor y reconocimiento mediante objetos que como mercancías se promueven en regalos, algunos de ellos insultantes o denigrantes como los denominados aparatos domésticos perpetuadores de la explotación cotidiana de que son objeto en el impuesto rol domestico que la mayoría de los esposos, hijos y la sociedad persisten en imponer en esta sociedad patriarcal, machista y misógina. Esta crueldad también se expresa en las reuniones multitudinarias que los jefes sindicales, empresariales o gobernantes ordinariamente les organizan en forma de desayunos, porque son los más económicos, donde son objeto de pésimas atenciones con el trato indigno en el mal llamado banquete y las insultantes rifas con premios que intentan simular el interés generoso y solidario de los organizadores que debiera traducirse en un derecho incondicional que logre superar las inequidades existentes sobre todo en las madres trabajadoras que con sus dobles turnos se afanan en ayudar el desarrollo de su familia y nuestra sociedad. Ni que decir del nefasto acto clientelar político del denominado “Evento Magno” para festejar a las madres donde el gobernante utiliza los recursos de su respectiva Secretaría de Desarrollo Social ofreciendo actividades y servicios gratuitos que ordinariamente no están al alcance de las madres como las consultas médicas, los medicamentos, las mastografías, la atención odontológica, la atención del optometrista; la atención a la belleza física con los masajes, maquillajes, peinados, cortes de pelo y sin faltar la feria del trabajo y hasta el ofrecimiento de certificados de estudios de primaria y secundaria para que las madres puedan gozar de su derecho a la salud, la educación y a una vida digna que nuestra nación no ha sido capaz de proporcionarles cabalmente.

Si de mayor aprovechamiento se trata el usurpador presidente Fecal obliga a sus vasallos de su Secretaria de Desarrollo Social a que movilicen cuando menos a algunas de las miles de madres beneficiarias de sus programas y que sean trasladadas de los estados mas cercanos a su residencia en el Distrito Federal para el magno evento republicano que celebro en el Museo Nacional de Antropología y que denomino pomposamente como la ceremonia “Madres del Bicentenario”, logrando reunir casi tres mil madres que tuvieron que viajar en autobuses durante la noche desde los estados de Jalisco, Michoacán, Guanajuato, Hidalgo y el estado de México a las que les discurso parte de sus problemas que padecen y los ofrecimientos habituales de todos los gobernantes para esta fecha, engendrados con la cultura política del asistencialismo y clientelismo derivada del priismo y hoy adoptada por los panistas en el poder

En tanto la prensa nacional y local no deja de publicar los informes de funcionarios y activistas de organizaciones no gubernamentales la trágica realidad de las cifras en salud, educación, trabajo y pobreza que prevalece en las mujeres mexicanas. La mayoría de las madres de familia se iniciaron en este rol al ingresar a las estadísticas de los embarazos no deseados, los medios informan por las declaraciones de funcionarios de salud que en el país del 20 al 30% del total de los embarazos se da en el grupo de edad de los 12 a los 19 y que anualmente se incorporan a la maternidad miles de adolescentes y cientos de niñas con los riesgos de salud inherentes los embarazos en adolescentes que son contraproducentes por cuestiones de salud. En ellas es mayor el riesgo de trastornos digestivos, abortos espontáneos, anemia, infecciones urinarias, hipertensión arterial gravídica, parto prematuro, entre otros padecimientos y para el recién nacido se incrementan las posibilidades de ser concebido con bajo peso, mayor incidencia de muerte súbita y son más frecuentes las malformaciones congénitas. Las madres menores de edad sufren estigmatización social, les resulta más difícil continuar con estudios o trabajos y sus hijos padecen las consecuencias de estos obstáculos.En el 2009 del total de madres mexicanas, 1.7% tiene entre 12 y 19 años, lo que representa alrededor de 480 mil madres adolescentes, para este año se estima que habrá 59.6 nacimientos por cada mil mujeres de 15 a 19 años. La misma SSA informa que el 95% de las adolescentes conoce algún método anticonceptivo, pero 9 de cada 10 tienen su primera relación sexual sin protección, uno de los indicadores más del fracaso de la educación sexual y las deficientes políticas de salud sexual y reproductiva.

Según datos de la Encuesta Nacional de Ocupación y Empleo 2009, En el 2008 por cada 100 mil nacimientos, murieron 57.2 mujeres por complicaciones del embarazo, parto y puerperio. La principal causa de mortalidad es la materna, es decir, alrededor de mil 300 mujeres fallecen al tener un bebé y 80% tiene lugar en los hospitales. Las causas más comunes: hipertensión arterial (25.3%); hemorragia del embarazo, parto y puerperio (24.3%), causas obstétricas indirectas (22.1%) y aborto (7.4%). El número de mujeres muertas al dar a luz se incrementó casi al doble en Nuevo León, lo que generó preocupación a la Secretaría de Salud en el Estado, aunque la tasa de mortalidad materna es de alrededor de 26 defunciones por cada 100 mil mujeres muchas de ellas por preclampsia; según los funcionarios de salud la mortalidad materna es una tema de equidad y de justicia social, no es un problema de salud pública, el número es “muy pequeño aunque es inaceptable”. Nuevo León sigue siendo uno de los estados en el mundo donde se realizan más cesáreas como proceso de atención al nacimiento, lo cual es debido al mercantilismo atroz que prevalece en el ejercicio de la medicina en nuestra sociedad, porque se reditúan mas ganancias económicas en el proceso de atención que con el tradicional parto normal. El gobierno se había comprometido en las metas del Milenio ante la ONU, a lograr que se redujera en México la tasa de mortalidad materna para 2015, a 22.5 muertes por 100 mil habitantes, pero la meta está lejos de alcanzarse. Actualmente la tasa es de 59 muertes maternas cuando para estas fechas debería ubicarse en 40. Según la Organización Mundial de la Salud (OMS) deben registrase al menos cinco consultas prenatales y en México la mitad de las embarazadas no llegan ni a una, y la otra mitad llega a cumplir el requisito, pero con consultas de dudosa calidad, según reconocen funcionarios de salud.

Las madres mexicanas siguen siendo victimas mortales del cáncer de mama, quien desde el 2006 desplazó al cáncer cervicouterino como primera causa de muerte por neoplasias malignas en mujeres de 25 años y mas con tasas superiores al 16.5% por cada cien mil mujeres porque existe un subregistro de estos padecimientos, aceptados por las autoridades. Las estadísticas de hace tres años establecen que anualmente se registran casi 19 mil nuevos casos de cáncer de mama y sólo 10% se detecta en etapa uno, es decir, cuando es posible evitar tratamientos que pueden derivar en la amputación quirúrgica. Ha fallado el diagnostico oportuno y los programas de prevención que permitan detectar a tiempo el tumor maligno de las instituciones del sector salud, cada cinco mujeres tiene acceso a un diagnóstico adecuado de cáncer de mama, como consecuencia de la falta de mastógrafos suficientes en sus unidades de atención y a pesar de los esfuerzos de mejorar la atención a las madres con cáncer los procesos de atención son obstaculizados por los deficientes recursos operativos para su rehabilitación que adolecen además del modelo de atención médica interdisciplinaria que permita disminuir la mortalidad por estas causas. Por otra parte la mayoría de las mujeres cursan con el problema de la obesidad y sus consecuencias como factor de riesgo para el desarrollo de la diabetes, representando un atractivo mercado de la industria de la charlateneria medica con sus drogas, hierbas y brebajes milagrosos que gozan de la impunidad por las autoridades de salud siendo atrapados por la publicidad mercantilista imperante.

Si tan sólo los gobernantes recordaran y operaran cotidianamente el objetivo 5 que se refiere al mejoramiento de la salud materna en el marco de los Objetivos de Desarrollo del Milenio consensados en el año 2000 por los 192 países miembros de las Naciones Unidas que acordaron conseguir para el año 2015 tendrían un excelente marco de referencia para invertir en salud mas allá de sus festejos clientelares o asistencialistas que nos encadena al subdesarrollo: Disminuir la Tasa de Mortalidad Materna, Lograr la asistencia con el personal de salud especializado de todos los partos; Mejorar la Tasa de uso de anticonceptivos; Disminuir la Tasa de natalidad entre las adolescentes; Lograr la Cobertura de Atención Prenatal (al menos una consulta y al menos cuatro consultas) plena y Solucionar las necesidades insatisfechas en materia de planificación familiar de toda la población.

Por otra parte en el marco de su situación educativa en Nuevo León, según datos de la Encuesta Nacional de Ocupación y Empleo 2009, las mujeres de 12 años y más con al menos un hijo tenían en promedio una escolaridad equivalente al tercer año de secundaria, es decir 8.6 años, de cada 100 mujeres que son madres, cuatro no tienen escolaridad, es decir son casi analfabetas, y 62 tienen al menos un grado aprobado en primaria o secundaria, los niveles básicos de educación en nuestro país. Otras 19, explicó, cuentan con algún grado de educación media superior y 12 registran al menos un año aprobado en estudios superiores. En el ramo laboral, 41.5% de las madres trabajan en la actividad económica. La tasa de participación económica para la población de madres de 12 años y más difirió, en 2009, según el número de hijos/as: mientras que para las madres con uno a dos hijos es de 48.5 por ciento, para aquellas que tienen seis o más hijos es de 24.4 por ciento. Del total de las madres ocupadas en la actividad económica, 60.1 por ciento cuenta con un trabajo remunerado; 28.8 por ciento trabaja por cuenta propia; 8.2 por ciento son trabajadoras en negocios familiares sin paga; y 2.8 por ciento se desempeña como empleadora. 5.7 millones de hogares mexicanos son sostenidos por madres solteras o separadas

En el contexto de la violencia, según estadísticas del INEGI, 47.4 por ciento de las mujeres casadas o unidas con al menos un hijo/a, en México, ha sufrido violencia por parte de su compañero o cónyuge. De acuerdo con el tipo de violencia, 40 por ciento sufrió violencia emocional; 28.8 por ciento económica; 21.4 por ciento física y 8.7 por ciento sexual. Según la Encuesta Nacional de Ocupación y Empleo (ENOE), al cuarto trimestre de 2009, en Nuevo León existen un millón 806 mil 67 mujeres de 12 años y más, de las cuales 66.6 por ciento han tenido al menos un hijo. El 37.6 por ciento de las mujeres declararon haber padecido eventos violentos en su contra por parte de su compañero, es decir la tercera parte de las mujeres nuevoleonesas con al menos un hijo han enfrentado episodios de violencia por parte de su esposo o pareja conviviente. De acuerdo con el tipo de violencia infligida, tres de cada 10 mujeres que son madres fueron sometidas a violencia emocional, 22.9 por ciento económica, 15.3 por ciento física y 5.4 por ciento sexual

Por si fuera poco la organización civil Save the Children acaba de publicar su decimoprimero reporte anual sobre la condicion mundial de las madre publicado en su pagina electronica: www.savethechildren.org/newsroom/2010/the-best-and-worst-places.html, donde coloca a México en un lugar nada honroso, no figura en la lista de los países en que mejor trato reciben la madre y sus hijos, es relegado a la categoría de los grupos tercermundistas, donde ocupa la posición 21. El honroso primer lugar lo tiene Noruega, seguida por Australia, Islandia, Suecia y Dinamarca. Son países donde las madres reciben lo que se les niega a la mayoría de las mujeres en México: una vida sin violencia, con atención médica de primera clase, acceso a la educación, oportunidades de trabajo y desarrollo personal, tanto para ellas como para sus hijos y desde luego sin las ignominiosas políticas asistencialistas y clientelares de sus gobernantes.

jueves, 6 de mayo de 2010

DÍA DEL TRABAJADOR, LOS DESFILES INSULTANTES

Lo que debería ser un día de fiesta para el movimiento obrero mundial y de nuestro país se debe convertir en un día de protesta, de lucha por reivindicar los derechos laborales, sociales y económicos que durante todo el siglo pasado se han estado negando a cumplir cabalmente los gobiernos y empresarios aduladores del sistema neoliberal, del capitalismo salvaje que ya ni la iglesia tolera e insiste en su exigencia, aunque sea simulada, a cambiar ese modelo deshumanizante.
Quienes insisten en hacer este día como fiesta del trabajo, merecerían ser llamados ingenuos, infelices y hasta inconscientes, pues no harían más que sancionar su miseria y la explotación diaria a la que son sometidos. Los lideres de nuestros trabajadores que obligan a desfilar simulando la fiesta y la protesta, seguirán siendo la escoria que como cáncer enferma la organización libre y democrática que debería caracterizar al movimiento obrero integrado en sus sindicatos y organizaciones; los gobernantes deberían de superar sus satisfactores feudales propios de las glorificaciones enfermizas del sadomasoquista desfile simulador que a sus vasallos obligan a efectuar multitudinariamente cada primero de mayo.

Lo que muchos de ellos olvidan, porque así conviene a sus míseros intereses, es que este día se instituyo por el Congreso Obrero Socialista de la Segunda Internacional, celebrado en Paris en 1889, como una jornada reivindicativa de lucha y de homenaje a los Mártires de Chicago de los Estados Unidos que fueron masacrados en mayo de 1886 por exigir reducir las horas laborales, mejorar las condiciones de trabajo, respeto a su organización y afrontar la persistente represión militar a su movimiento. Desde entonces ha sido un día de movilización global sincronizada de los trabajadores del mundo exigiendo respeto a sus derechos, la mejora de su bienestar y su prosperidad en el marco de sus condiciones generales de vida.

Desconocen además que en México durante el porfiriato, cuando persistía la dictadura sangrienta con sus lacras de esclavitud y asesinatos impunes de los hacendados y empresarios contra sus trabajadores, se inicio lo que sería el proceso de gestación de la lucha obrera revolucionaria en tres planos superpuestos que incluían: la reivindicación de la relación colectiva de trabajo mediante demandas de corte económico y laboral, en el aspecto político, terminar con 30 años de esa dictadura de Porfirio Díaz; y en lo social, la lucha por la transformación profunda de una sociedad cuya prosperidad solo alcanzaba a las clases poderosas y al capital extranjero. De ahí derivarían el movimiento de huelga en el mineral de Cananea, Sonora donde en junio de 1906 los rangers norteamericanos respaldados por el gobernador y policías rurales porfiristas realizaron una cruenta represión con saldo de al menos 24 muertos y decenas de heridos así como múltiples arrestos, sofocando sangrientamente uno de los movimientos obreros más importantes de México. En ese año también se integraría el Partido Liberal Mexicano con un manifiesto cuyo contenido programático incluyo por primera vez las demandas de estos Mártires de Chicago que incluía la jornada de ocho horas, prohibición del trabajo infantil, salario mínimo, indemnización patronal por accidente de trabajo, fin a la discriminación, a las cargas de trabajo excesivas y a las condiciones insalubres de trabajo, además de reivindicaciones sociales como la exigencia de la educación laica obligatoria y gratuita. El 7 de enero de 1907 se llevaría la Huelga de Rió blanco Veracruz en la fabrica de tejidos que se extendió a las fábricas aledañas de Nogales y Santa Rosa, rebeliones que han sido consideradas como sucesos precursores de la Revolución mexicana de 1910 y que posteriormente fueron incorporados a ser homenajeados hasta los desfiles institucionalizados de los gobernantes priístas que corporativizaron la organización del movimiento obrero.

Así el movimiento obrero contribuyo a la lucha revolucionaria, en 1913 la Casa del Obrero Mundial realizo el primer desfile obrero en México demandando jornada máxima de 8 horas, indemnizaciones por accidentes laborales y el reconocimiento de sus organizaciones y dirigentes, el dictador Victoriano Huerta reprimió el movimiento encarcelando dirigentes. En 1917 al promulgarse la Constitución Política Mexicana se impulso al movimiento sindical al introducirse las garantías individuales y sociales y con el articulo 123 relativo al trabajo y la previsión social se establecieron las bases para el mejoramiento de las condiciones de vida para los obreros y sus familias reconociendo el derecho de huelga y el de formar organizaciones para su defensa. Fue hasta el 1 de mayo de 1918 cuando la CROM (Confederación Regional Obrero Mexicana) organizo por primera vez los actos conmemorativos a los Mártires de Chicago y desde 1925 se institucionalizo el desfile con el presidente Plutarco Elías Calles, pasando los desfiles del día del trabajo a ser una expresión manipulada de unidad garantizando un panorama de "estabilidad" para los inversionistas, lo que significaba controlar las demandas de los trabajadores en general. El movimiento obrero sería institucionalizado y el mecanismo ideal para ello fue el corporativismo, que fue impulsado desde el gobierno del general Lázaro Cárdenas del Río quien supeditó el movimiento obrero a la estructura burocrática del grupo hegemónico en el poder, mismo que a la larga conformaría el Partido Revolucionario Institucional (PRI), quien a lo largo de su historia fortalecería este corporativismo sindical y se encargaría de la organización con toda la parafernalia de los desfiles del sindicalismo oficial el día 1 de mayo ante la tribuna de honor de los titulares de los poderes y sus principales dirigentes obreros.

Así poco a poco se fue extinguiendo la capacidad revolucionaria del movimiento obrero y en pleno siglo XXI casi no existe nada que festejar, la vida del obrero ha sido por la sobrevivencia en medio de las crisis económicas recurrentes donde siempre resulta ser el sacrificado para la recuperación económica de la nación. Las cifras de la Organización Internacional del Trabajo (OIT) son por si solas conmocionantes: América Latina es el continente más injusto del mundo: 20% de desempleo crónico estructural, subocupación, flexibilización unilateral. Precarización del trabajo, superexplotación y eliminación del derecho a la organización sindical y contratación colectiva en las zonas francas, 50 a 60% de trabajadores en la economía informal, congelamiento y eliminación de la contratación colectiva a través de los acuerdos anuales de gobiernos con empresarios y algunas cúpulas sindicales, como ha sido la práctica en México. El 60% de los trabajadores ganan el salario mínimo que fluctúa entre 60 y 150 dólares mensuales y hacen falta de cuatro a seis salarios mínimos para cubrir la canasta básica de una familia tipo. En 11 países existen formas de reparto individual cuyo objetivo principal es crear un fondo de inversiones capitalistas con el ahorro forzado de los trabajadores. En algunos países este reparto se hace en forma integral como en Chile, impuesto por la dictadura militar desde Pinochet, y en otros, de forma mixta como México, Argentina y Uruguay, a pesar de la oposición de los trabajadores. Con pocas excepciones se sacrifican y deterioran los servicios sociales como son: la salud, la educación, la vivienda y la inversión en programas de infraestructura y desarrollo para pagar la deuda externa. Pagan más impuestos los trabajadores asalariados que los banqueros y empresarios. Entre el 30 y el 40% de nuestros presupuestos son destinados a pagar la deuda externa, otra parte importante se dedica a gastos militares y muy poco o nada a la inversión para el desarrollo y la deuda social. Existe una súper explotación del trabajo de las mujeres, los jóvenes, los campesinos y una súper explotación del trabajo infantil. Si se eliminará el trabajo infantil y sustituyera por empleos dignos en nuestro continente, se eliminaría el desempleo y se podría estimular la economía productiva.

El trabajo, tal como se halla organizado es tal como desearían conservarle los capitalistas, se reduce a la explotación de muchos por unos pocos, al sometimiento servil de la gran masa bajo la voluntad omnipotente de algunos privilegiados, a la eternización de un verdadero régimen de castas en que los de arriba gozan de luz y bienestar mientras los de abajo vegetan en la ignorancia y las privaciones. Trabajar para sobrevivir preocupados por el que comer con un salario que ni siquiera cubre los alimentos de la mal llamada canasta básica, los caros servicios públicos, con las deudas eternas en los espejismos de sus tarjetas de créditos, de los necesarios insumos domésticos, del vestuario, de los créditos de vivienda, la mala salud y no conociendo mas placeres que el trago, la cerveza, la procreación y las fantasías de la industria del sexo disfrazada en la ideotizante televisión, sin faltar el alienante football constituyen el ciclo perverso de la vida de la mayor parte de las trabajadores y sus familias que por generaciones ha prevalecido indignamente.

Por eso a más de 100 años y con la profundidad de crisis mexicana y mundial obliga a los trabajadores a que rescatemos nuestra propia historia de lucha, a que nos constituyamos en un actor revolucionario de nuestra sociedad para liberarla de los persistentes explotadores que al igual que en el porfiriato se resisten al cambio, a que luchemos por un empleo digno, bien remunerado que proporcione los recursos necesarios para una vida digna, con bienestar y prosperidad; necesitamos la revalorización del trabajo y el exacto cumplimiento de los derechos humanos laborales, en el marco de una política laboral integral del gobierno que reactive el crecimiento y desarrollo económico y el fomento del empleo donde todos los trabajadores y trabajadoras tengan derecho a los mismos beneficios, como son los de seguridad y previsión social, seguridad en el trabajo y certeza jurídica, entre otros. En el marco de los derechos de las trabajadoras debemos exigir las construcciones de un marco legal que garantice trabajo digno, condiciones de trabajo seguras, equitativas y satisfactorias y una remuneración justa para las mujeres. Eliminar los obstáculos que impiden a las mujeres hacer uso pleno de su derecho al trabajo, entre ellos el requisito del examen de ingravidez para ingresar a un empleo, o el embarazo como causa de despido. Debemos desterrar la violencia contra hombres y las mujeres en los centros de trabajo que se practica mediante la coerción psicológica, el abuso de las personas y el hostigamiento sexual; considerar en la normatividad laboral la reproducción humana como un asunto de interés social y responsabilidad colectiva; que por lo tanto ser asumida por igual entre hombres y mujer. Exigir la democracia sindical que debe regir el funcionamiento de estas organizaciones, en las que toda dirección y representación será producto del sufragio directo, secreto y universal de sus miembros y su funcionamiento en forma libre, autónoma y transparente para sus agremiados; la organización democrática de las trabajadoras y los trabajadores y de la garantía de sus derechos, es posible enfrentar los nuevos retos del mundo del trabajo derivados de la globalización.

jueves, 29 de abril de 2010

VIOLENCIA INFANTIL: SUPEREMOS LA IGNORANCIA

Hace días nuestro Congreso del Estado acordó solicitar a las Secretarias de Educación y de Salud en Nuevo León investigar el fenómeno de violencia escolar conocido como Bullyng y determinar programas de intervención para la niñez, un día después menores de edad son sorprendidos en el interior de una cantina cuyas escenas transmitidas por un canal de televisión local son ampliamente difundidas a los integrantes de ese mismo congreso y reaccionan con indignación solicitando a la autoridad municipal que actué, según ellos con todo el rigor de la ley. En tanto a nivel nacional hace unas semanas fue encontrada muerta en su casa una menor que vivía con problemas de retardo en su desarrollo sin que a la fecha la turbiedad provocada por los padres, las autoridades y los medios de comunicación hayan esclarecido la estúpida muerte por asfixia de esta niña. Recuerdo además la trágica muerte de los niños de la guardería ABC del Estado de Sonora donde prevalece la impunidad, los niños asesinados en los Estados de Oaxaca, Sinaloa, Michoacán, Durango y Chihuahua en esa guerra declarada que FECAL tiene contra la delincuencia, hechos que sus jefes militares los declaran como daños colaterales.

Lo que une a estos hechos es la ignorancia y la inconciencia sobre la magnitud del problema de la violencia infantil en nuestra sociedad además de la frivolidad de los actores integrantes del poder gobernante al reducir el problema a la reactividad circunstancial según el caso perdiéndose ante el fenómeno global y los múltiples estudios y llamados de los organismos internacionales (OMS, ONU, UNESCO, OCDE, OIT) de actuar en forma integral y preventivamente contra todas las formas de violencia infantil.

En el marco de la lucha que desarrollamos por la construcción de una sociedad plenamente democrática y humanista donde la libertad, la justicia y la equidad trasciendan para disminuir la violencia social que prevalece, hablar de violencia infantil es referirse a un tema doloroso, es hablar coincidiendo con la mayoría de los estudiosos de este problema como una “lacra de la humanidad” que no ha podido ser erradicada en el mundo y que prevalece en todo tipo de sociedades, aunque claro con una expresión mayor en los países que tienen integrada estructuralmente la pobreza, como el nuestro.
Constituye la más perversa violación de los derechos humanos en el mundo actual, una lacra peor que las pestes y las epidemias que luego de más de 5000 años de civilización y más de 2000 años de la era cristiana nos han azotado, sigue incrementándose como desgracia originada y mantenida exclusivamente por los seres humanos, alimentándose con la estupidez de la ignorancia y el desinterés de los gobernantes pervertidos por el poder deshumanizante y enfermizo que padecemos en el mundo, cuyas acciones hacía el bienestar de los niños siguen los modelos desfasados del asistencialismo caritativo, filantrópico y clientelar que nada tienen que ver con las políticas integrales para el bienestar y el desarrollo infantil, mucho menos con la intención de erradicar la violencia contra los niños.
Comparto la reflexión de Pablo Sergio Piniero, brasileño experto en derechos humanos que coordino el primer estudio de las Naciones Unidas sobre la Violencia contra los Niños proporcionando un panorama detallado a nivel mundial de la naturaleza, extensión y causas de la violencia contra los menores de edad, y que propone medidas concretas a fin de prevenir y reducir tal violencia en el mundo. Este investigador concluye que la democracia no ha llegado a la familia y a la escuela porque se continúa pegando a los niños legalmente en la casa y en la escuela sin que a la fecha proponga una prohibición universal legal del castigo corporal. Solo Suecia ha prohibido la violencia contra los niños desde 1979, es el primer país europeo que lo hizo y ha tenido un resultado magnífico.
La Violencia infantil y sus barbaries expresiones que van desde el infanticidio, la esclavitud, la explotación y hasta el maltrato físico, emocional, sexual y el abandono no es un problema reciente, ha sido un problema que ha estado inmerso en la estructura y la cultura de las sociedades durante siglos y que sólo ha sido objeto de atención a partir del siglo pasado al iniciar los estudios y denuncias relacionados con los niños que acudían a los hospitales por lesiones físicas inexplicables y que dieron origen el síndrome del niño golpeado que fue descrito por primera vez en 1868 por Ambrosie Tardieu, catedrático de medicina legal en París, luego de realizar las autopsias de 32 niños golpeados y quemados. Posteriormente, en 1946 Caffey describió la presencia de hematomas subdurales asociados con alteraciones radiológicas de los huesos largos en los pequeños. Henry Kempe y Silverman, en 1962, crearon la expresión síndrome del niño golpeado, con base en las características clínicas presentadas por los casos que ingresaban al servicio de pediatría del Hospital General de Denver, en Colorado. Este concepto fue ampliado por Vincent J. Fontana en su libro; “En Defensa del niño maltratado” publicado en 1973 por la Editorial Pax, al indicar que estos niños podían ser agredidos no sólo en forma física sino también emocionalmente o por negligencia, de modo que sustituyó el término golpeado por el de maltratado desde entonces se ha publicado una serie de artículos sobre el concepto, que trata de abarcar las diferentes modalidades que existen en cuanto a la acción de lesionar a un niño.
Su alta prevalencia y el marco de pacificación y de promoción de los derechos humanos que concluyeron en la declaración universal de los derechos humanos en 1948 por la ONU convocaron a los expertos para evaluar y proponer alternativas de solución que logran en 1959 al establecer la Declaración de los Derechos del niño, y luego en La Convención sobre los Derechos de la Niñez fue aprobada por la Asamblea de las Naciones Unidas en 1989 como el primer instrumento internacional jurídicamente vinculante que incorpora toda la gama de derechos humanos: civiles, culturales, económicos, políticos y sociales que recogen los principios mínimos que deben ser garantizados a las personas menores de 18 años. El notable aumento en la incidencia de lesiones intencionales que afectan a personas de todos los grupos de edad y de ambos sexos, pero especialmente a mujeres y niños, por lo que en la 49 Asamblea Mundial de la Salud, en mayo de 1.996, la Organización Mundial de la Salud adoptó una Resolución (WHO 49.25), declarando “la violencia como un problema prioritario de Salud Pública y reconociendo las graves consecuencias inmediatas y futuras que la violencia tiene para la salud y el desarrollo psicológico y social de las personas, las familias, las comunidades y los países”.
En México el estado mexicano inicio sus políticas de atención a los niños en 1961 al crear el Instituto Nacional de Protección a la Infancia, continuando en 1968 con el Instituto Mexicano de Asistencia a la Niñez y posteriormente en la formación del Desarrollo Integral de la Familia (DIF) el proceso de atención a la violencia infantil se inicio incipientemente en los setentas y es hasta los ochentas que se iniciaron algunas propuestas para investigar y solucionar este problema, fue hasta esa Convención sobre los Derechos de la Niñez aprobada por la Asamblea de las Naciones Unidas en 1989 que al ser ratificada por México en septiembre de 1990 se iniciaron programas de atención e investigación sobre la violencia infantil que dieron sustento a la Ley para la Protección de los Derechos de Niñas, Niños y Adolescentes - publicada y promulgada en el Diario Oficial de la Federación el 29 de mayo del 2000 - complementando la reforma del Artículo 4 de la Constitución, al reconocer y garantizar los derechos de los niños a la salud, la nutrición, la educación y la recreación, entre otros. La Ley para la Protección obliga a los padres de familia a que respeten los derechos de la niñez y al Estado a que garantice el cumplimiento de estos derechosa partir de 1977 constituyéndose en la dependencia pública responsable para la atención del fenómeno de la Violencia en los niños.
En México, los estados están en proceso de adecuación de sus legislaciones para garantizar los derechos de la niñez y en estados como el nuestro Nuevo León en 1981, hace 25, años el DIF inicio actividades dirigidas a la prevención y atención del maltrato infantil y no fue sino hasta 1997 que las reformas al código civil prohibieron el maltrato hacia los menores explícitamente en su artículo 423, así como penalizaron las lesiones a los hijos maltratados en el código penal (art. 306). En el año 2000 se estableció el delito de violencia familiar y no fue sino hasta iniciado este año del 2006 que se decreta la Ley de Protección de los Derechos de las Niñas, Niños y Adolescentes para el estado de Nuevo León.
Pues bien a pesar de todos estos avances el problema se ha incrementado por la desatención que ha sido objeto a nivel mundial y en los diferentes niveles de gobierno en nuestro país. El Informe de las Naciones Unidas presentado por Pablo Sergio Piniero para el estudio de la violencia contra los niños en el mes de agosto del 2006 fue esclarecedor al referir cifras conmocionantes del problema a nivel mundial como:
Alrededor de 53.000 niños murieron en todo el mundo como consecuencia de homicidios en el año 2002.
Entre un 80% y un 98% de los niños sufren castigos corporales en el hogar y un tercio o más de ellos recibe castigos corporales muy graves aplicados con utensilios.
En países en vías de desarrollo, entre el 20% y el 65% de niños en edad escolar han sufrido acoso físico o verbal.
150 millones de chicas y 73 millones de chicos menores de 18 años tuvieron relaciones sexuales forzosas o sufrieron otras formas de violencia sexual con contacto físico en 2002
Entre 100 y 140 millones de chicas han sufrido algún tipo de mutilación/corte genital. Tan sólo en el África subsahariana, Egipto y el Sudán cada año 3 millones de muchachas y mujeres son sometidas a mutilaciones/cortes genitales.
La OIT (Organización Internacional del Trabajo) informo que en el año 2004, 218 millones de niños trabajaban y 126 millones realizaban trabajos peligrosos
5,7 millones de niños realizaban trabajo forzoso o trabajo en condiciones de servidumbre.
1,8 millones trabajaban en la prostitución y la pornografía
1,2 millones eran víctimas de la trata de niños. Se calcula que un millón de niños se incorpora a estos sectores cada año.
Se calcula que entre 133 y 275 millones de niños de todo el mundo son testigos de la violencia doméstica cada año.
Carol Bellamy, Directora Ejecutiva del UNICEF, ha agregado en el informe sobre el Estado Mundial de la Infancia 2008, mas cifras que cifras que reflejan la situación de la infancia cruda y brutalmente diferente del ideal al que todos aspiramos de acabar con la violencia infantil,
Que 275 millones de niños padecen violencia familiar cada año
40 millones de niños menores de 15 años sufren de abuso y negligencia
130 millones no van a la escuela
100 millones viven en la calle
10 millones de niños son refugiados
Más de cinco millones de niños estarán infectados por el virus del SIDA en el año 2.000
15 millones son huérfanos del SIDA
55 por ciento de los recién nacidos no son registrados al nacer.
Más de un millón de niños y niñas son detenidos en todo el mundo por las autoridades policiales violentando sus derechos.
Todavía más de 12 millones y medio de niños de niños menores de 5 años mueren en los países en desarrollo.
La desnutrición provoca la mayoría de las causas de mortalidad infantil y uno de cada tres niños está desnutrido en el mundo.
1 de cada 5 niñas, y 1 de cada 7 mujeres son víctimas de violación a lo largo de su vida.
La violencia de género, contra las niñas, es una práctica común en determinadas “tradiciones culturales” que van desde infanticidios de los padres para no pagar la dote cuando las niñas sean mayores y se casen, hasta horribles mutilaciones genitales (en algunos países de África). Esta predilección por los hijos varones se traduce en algunos países asiáticos en la producción de abortos si el feto es de sexo femenino.
Nuevos problemas acechan a la infancia debido al impacto de la caída de precios de los productos básicos, la deuda del tercer mundo, el aumento de las familias pobres, la disminución globalizada de la inversión pública en enseñanza en las dos terceras partes del mundo dejando millones de niños del mundo en desarrollo sin la esperanza de la educación.
Según la OMS, en América Latina y el Caribe se dan todas las formas de violencia contra los niños, en los diversos escenarios en que se presenta, la mayoría de los menores sometidos a castigos corporales tienen entre 2 y 7 años de edad y las edades más afectadas por el castigo corporal son entre los 3 y los 5 años. El 85% de las muertes por maltrato son clasificadas como accidentales o indeterminadas. Por cada muerte se estiman 9 incapacitados, 71 niños con lesiones graves, e innumerables víctimas con secuelas psicológicas. Las tasas de crímenes y violencia en la región son 6 veces superior a la de otros continentes. Entre el 30 y 75 % de las mujeres sufren Violencia Psicológica y entre el 10 y 30 % de las mujeres sufren Violencia Física. Más del 10% de los niños y niñas latinoamericanos padecen de Violencia Física, más del 20% Violencia Psicológica, cerca del 30% Negligencia, más de 300.000 jóvenes murieron en disputas violentas en las pandillas de “adolescentes”, en las que los jóvenes son las principales víctimas y autores de la violencia en las grandes ciudades.La violencia es un problema prioritario de Salud Pública, que afecta a la infancia y la mujer, y que es preciso prevenir.
En México de acuerdo con las proyecciones de población del Consejo Nacional de Población (CONAPO), en 2004 existían en el país 33 000 000 de menores de 14 años de edad que representaban 31% de la población total, el 60% vive por debajo de la línea de pobreza, 2 100 000 niños de entre 5 a 14 años de edad no asisten a la escuela y sólo 1 de cada 3 menores de 14 años de edad es derechohabiente de los servicios de salud. Asimismo de acuerdo a datos proporcionados por el Programa de las Naciones Unidas para la Infancia (UNICEF), 2004, 18% de los niños menores de cinco años de edad (1 500 000 niños) presentan retraso en su crecimiento y 29 niños de cada 1 000 mueren antes de cumplir los cinco años de edad1. El 6,4% de los nacidos vivos padecía bajo peso al nacer, los niños continuaban siendo victimas de una tasa de mortalidad en menores de 5 años de 28, lejos de paises como Chile, Cuba, España, EU y los países nórdicos que tienen una tasa menor de 10.

En el aspecto educativo, 4.5% de los niños que tienen entre 8 y 14 años de edad no saben leer ni escribir y aunque 92% de los menores de 6 a 14 años asisten a la escuela, 20% de los que ingresaron a la educación básica en el ciclo escolar 1999-2000, no lograron completarla y sólo 87% de los que concluyeron la primaria ingresaron a la secundaria. De estos últimos, 22% desertaron antes de poder concluir la secundaria (INEGI 2000; SEP 2000). Por otra parte, se calcula que en el país trabajan aproximadamente 4000 000 de menores de entre 12 a 18 años de edad que representan 25% del total de este grupo de la población; de ellos, 42% trabaja en actividades agrícolas, 23% en el sector de servicios, 17% en el comercio y 14% en la construcción. Aproximadamente la mitad no recibe ingresos porque trabaja en unidades familiares de producción (INEGI 1999). Esta situación empeora para las mujeres jóvenes que trabajan en actividades agrícolas, entre las cuales 3 de cada 4 no reciben ninguna remuneración. La Secretaría de Educación reconoce que existe "un alto nivel de tolerancia" para la violencia que se ejerce contra la población infantil, ya que los castigos físicos y el maltrato verbal "son prácticas cotidianas que gozan de niveles altos de aceptación" y en las escuelas son prácticas que no se han prohibido.
El Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia (UNICEF) reporta que México, Estados Unidos y Portugal "tienen el número más alto de niños muertos por maltrato" entre los países miembros de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE), integrado por 30 naciones. En lo que se refiere a muertes intencionales en niños de entre 1 a 14 años de edad, México también ocupó el primer lugar entre los países de la OECD, (Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos) con una tasa de 2.9 por 100 000 durante el periodo 1991-1995. México es uno de los países más violentos del mundo, situación que tiene un impacto negativo entre los niños, niñas y adolescentes, pues desde hace casi 30 años, mueren asesinados a diario dos menores de 14 años a causa de la violencia familiar y la delincuencia común, alerta el Informe Nacional sobre Violencia y Salud elaborado por la Secretaría de Salud y auspiciado por la ONU. la Secretaría de Salud a partir de 2004 y señala que en ese año la tasa de homicidios entre la población general era de 17.4 por cada 100 mil habitantes -ocho veces superior a la de Europa y 16 veces más alta que la de Japón y Corea. Este informe nacional constata "un incremento considerable en el número de suicidios intencionados y finalizados" de niños, niñas y adolescentes. Cita, por ejemplo, que a nivel nacional, el número de suicidios de menores de 15 años aumentó de 118 en el 2000 a 166 en el 2002. El informe agrega que hay un "incremento considerable" de suicidios en este sector de la población En el Distrito Federal en el 2001 se presentaron 11 casos y la cifra se incrementó a 36 en el 2002. La capital del país, junto con Baja California y Colima son los estados con las tasas de suicidio más altas. La dependencia agrega que el problema puede ser mayor, ya que hay un subregistro "muy alto" de casos de maltrato infantil, cuyas lesiones son etiquetadas como accidentales en los centros de salud, sin que se inicien investigaciones al respecto.
Hace unos días María Josefina Menéndez Carbajal, directora en México de la organización Save the Children, declaro que el ochenta por ciento de niños mexicanos padece problemas de violencia, tanto en el seno familiar y el ámbito escolar como debido a sucesos relacionados con el crimen organizado y la ocupación militar en algunas regiones del país. Manifestó que, de acuerdo con cifras oficiales, sólo el año pasado más de 5 mil niños murieron por acciones relacionadas contra el crimen organizado y en operativos del Ejército.
En Nuevo León desde el 2003, el número de casos de violencia en el hogar casi se ha triplicado. Sin embargo, la curva de las denuncias ha ido hacia arriba: hasta agosto de este año, se habían acumulado siete mil 820 casos.De acuerdo con las cifras que presenta el gobierno, de 2005 al 2006 el número de denuncias recibidas se ha mantenido más o menos estable, pues el año pasado se registraron 11 mil 62 casos en total. Estadísticas del Instituto Nacional de Estadística, Geografía e Informática (INEGI) muestran que Nuevo León no está en los mejores lugares en cuanto a maltrato infantil. Con 24.9 por ciento, el estado supera la media nacional en cuanto a porcentaje de niños maltratados por negligencia, la cual es de 0.2Además, 13 de cada 100 niños nuevoleoneses padecen de abandono y 19 de cada 100 son sometidos a abusos físicos.
La prevención de la violencia ocupa así un primer plano en nuestra actividad socio-sanitaria con la población infantil, tenemos las leyes y las instituciones para hacerlo, lo que falta es superar los obstáculos de la inconciencia motivando a los gobiernos por invertir los recursos financieros necesarios pero sobre todo exigir que superen la ignorancia integrando el conocimiento de las ciencias de la conducta y de la salud pública en el marco de la programación interdisciplinaria de acciones contra este problema. Aunque en nuestra sociedad el futuro de la violencia contra los niños es sombrío, porque eliminar los factores de riesgo esenciales que señalan los expertos como la miseria, la marginación, la ignorancia y la injusticia se han incrementado por esa actitud de los políticos de no integrar las herramientas de la ciencia para el desempeño de sus funciones satisfaciendo sólo sus intereses mezquinos al servicio de la deshumanización de nuestra sociedad. Bastaría que el gobierno actual integrara las recomendaciones hechas por Pablo Sergio Piniero, como resultado del primer estudio de las Naciones Unidas sobre la Violencia contra los Niños en su informe del 2006, donde propone medidas concretas a fin de prevenir y reducir tal violencia en el mundo para lograr que esta lacra de la humanidad inicie su proceso de degradación hasta lograr su extinción en el seno de nuestras sociedad.
La historia nos muestra que la niñez, desde siempre, fue avasallada y sus derechos conculcados o ignorados, temas que a veces desde la actividad física el deporte y la recreación, se ven como lejanos. Desinterés, abandono, miseria e ignorancia colaboraron para sostener este estado de cosas, además de pautas culturales permisivas o decididamente crueles, por lo menos vistas desde nuestro punto de vista latinoamericano con fuerte raíz europea. En tanto debatimos no sólo en México sino en América la necesidad de atender la violencia infantil en Europa se promueve la inclusión expresa de la lucha contra la violencia infantil en el periodo prenatal, son sociedades que tienen claro que la violencia es una conducta aprendida, que puede modificarse e incidir en los factores de riesgo desde el embarazo mismo y las etapas cruciales en que se está modelando la personalidad del adulto.

La Violencia social y en especial contra los niños amenaza nuestra convivencia democrática, es un factor de riesgo para la seguridad y bienestar, produce efectos económicos directos por la atención a las víctimas y las secuelas que produce, el castigo y el gasto en el control de las agresiones, así como los gastos indirectos que produce al no destinar estos recursos a proyectos de desarrollo social y tiene repercusión sobre el potencial de Desarrollo Humano y Económico de nuestra sociedad. La conjunción de dos instrumentos – la Convención sobre los Derechos de la Niñez y la Ley de Protección de los Derechos de Niñas, Niños y Adolescentes –son la base jurídica para el cumplimiento de los derechos a la supervivencia, desarrollo, protección y derechos civiles y libertades de la niñez mexicana.
En tanto el Estado no actué, cuando menos debemos a nivel familiar y comunitario actuar de inmediato promoviendo la cultura de la no violencia, eliminar el perverso autoritarismo en todos los ámbitos institucionales donde se genere y solucionar los factores de riesgo inmediatos, como la falta de apego de los padres a los hijos, la desintegración de la familia, el uso indebido de alcohol o drogas, y el acceso a todo tipo de armas.

jueves, 22 de abril de 2010

SOBRE LA PAIDOFILIA Y LOS PEDERASTAS

Se encuentra en el debate público de la prensa y los medios de comunicación las declaraciones de sacerdotes del episcopado mexicano acerca del problema de la pederastia que ha involucrado a connotados ministros de ese culto como el extinto padre Marcial Maciel, que desde 1948 hasta entrada la década de los setentas abusó sexualmente de niños de entre 12 y 17 años que le fueron entregados en custodia “para dedicarlos al Señor” por familias confiadas en la orden de los Legionarios de Cristo que el había fundado, logrando un poder espiritual, económico y político trascendente al interior de la iglesia; llegaron a sumar más de 30 las acusaciones de reconocidos sacerdotes, empresarios y académicos que, ya adultos, se atrevieron a relatar lo que habían vivido dentro de la congregación; también fue acusado de abuso sexual por tres de sus hijos: Omar, José Raúl y Christian González Lara quienes junto con su madre Blanca Estela Lara Gutiérrez (a quien también engaño Maciel) lo acusaron de haber sido un gran mentiroso, usurpador de personalidades, manipulador y un hombre pedofilico.
También esta el caso del desaparecido sacerdote Carlos Nicolás Aguilar Rivera acusado de abuso sexual de docenas de menores en México y Estados Unidos donde se ha involucrado como encubridores a los cardenales Norberto Rivera Carrera y Roger Mahony. Nicolás Aguilar comenzó los ataques sexuales a menores en 1986, cuando era sacerdote de la iglesia de San Sebastián Mártir en Tehuacan, Puebla y presuntamente fue obligado a salir del país, enviado a la ciudad de los Ángeles en Estados Unidos a la diócesis del cardenal Mahony, donde continuo con los abusos. Otro de los ignominiosos hechos de abuso sexual se refieren al sacerdote Lawrence Murphy quien dirigía una escuela de Milwaukee, Wisconsin de niños sordomudos abusando sexualmente de más de 200 de ellos en un lapso de casi un cuarto de siglo 1950-1974. Todos ellos bien documentados en el periódico la Jornada y referidos en el libro “En el nombre del Padre: depredadores sexuales en la Iglesia” escrito en el 2004 por Carlos Fazio periodista uruguayo radicado en México donde analiza en forma documentada la mayoría de estos hechos desde los abusos sexuales en las diócesis católicas de Estados Unidos hasta la vida oculta del ex nuncio apostólico en México Girolamo Prigione y su historial de abuso de monjas.
Resulta que Felipe Arizmendi Esquivel, obispo de San Cristóbal de las Casas ante la Conferencia del Episcopado Mexicano (CEM) aseguró que uno de los factores que propician la pederastia es el libertinaje y la liberalidad sexual, expuso que debido a la “invasión de erotismo” en la sociedad “no es fácil, a veces, mantenerse fiel tanto en el celibato como en el respeto a los niños”, agrego “este medio ambiente contrario a la castidad y al celibato es muy difícil que alguien se mantenga puro, y no sólo los sacerdotes, sino que cualquier esposo o esposa puedan ser fieles”, luego declararía que los libros de texto de la SEP incitan al “libertinaje sexual”, ya que transmiten “sólo información genital” y omiten una guía moral sobre el tema, lo cual contribuye a ese libertinaje causante de estas perversiones. Por su parte René Rodríguez, secretario de la Conferencia del Episcopado Mexicano declararía que “los problemas de pederastia se deben a varios factores, la sociedad ha tendido a ser muy liberal en ética sexual y se ha promovido la no prohibición, sino la tolerancia a todo desorden; ahora vemos las consecuencias”. Posteriormente los sacerdotes progresistas Samuel Ruiz García obispo emérito de San Cristóbal de las Casas y Raúl Vera titular de la diócesis de Saltillo coincidirían en que la cultura del erotismo afecta a toda la sociedad y como consecuencia a los sacerdotes, que están inmersos en ella”. Finalmente el Papa Benedicto XVI (Joseph Ratzinger) reconoció esta semana que la Iglesia católica “está herida” y “es pecadora”, tras la crisis que ha envuelto a numerosos de sus sacerdotes en casos de abuso sexual contra menores
La pederastia ha tomado relevancia no sólo por la prevalencia detectada en la iglesia católica adjetivándola como clerical, sino además por la integración de las redes de explotación sexual que a nivel mundial trafican con niños y que activistas como Lydia Cacho han denunciado en sus obras como “Los demonios del Edén”, donde esta vasta red de prostitución y pornografía infantil que involucra a diversas personalidades de los círculos políticos y empresariales del país a quedado impune A este respecto, cabe recordar las declaraciones de la fiscal especial para la Atención de los Delitos Relacionados con Actos de Violencia contra las Mujeres de la Procuraduría General de la República (PGR), Alicia Elena Pérez Duarte, quien en marzo del año pasado aseguró que Succar Kuri es la cabeza de una red de pederastia, turismo sexual y trata de mujeres que opera en Baja California, estado de México, Distrito Federal, Puebla, Chiapas, Veracruz y Quintana Roo, sin que a la fecha se ejerza la justicia contra esa red. A finales de los ochentas un desatacado trabajador social me informaba que tuvo que emigrar a Texas porque había sido amenazado de muerte si persistía en sus denuncias sobre el abuso sexual de que eran objeto los niños en una institución altruista de nuestro estado por políticos poderosos que saciaban sus placeres con el beneplácito de los directivos institucionales; en fin la pederastia ha coexistido con múltiples historias de impunidad al amparo del silencio y la mentira que tarde o temprano serán destruidos para enfrentar realidades como hoy dolorosamente la iglesia lo esta aceptando.
Lo cierto es que en los últimos tiempos, nos enfrentamos a noticias cada vez más frecuentes relacionadas con abuso sexual a menores. Pederastia y pedofilia son dos términos que se relacionan con los agresores de estas acciones: pederastas y pedófilos (paidófilos). Aunque etimológicamente podemos encontrar diferencias en su significado, desde el punto de vista clínico, el DSM-IV-TR (APA, 2005) sólo utiliza el término de pedofilia, se incluye dentro del apartado de los trastornos sexuales compartiendo capítulo con el resto de las parafilias, la característica esencial supone actividades sexuales con niños en el marco de la persistencia de fantasías sexuales altamente excitantes durante un periodo de al menos seis meses. Algunos de los pedófilos no llegan nunca a abusar de niños, sino que se quedan en los límites de las fantasías sexuales. Por lo que sucintamente debemos definir la pedofilia como la atracción erótica o sexual de un adulto hacia un niño, pederastia como abuso sexual de niños y proxenetismo como el beneficio obtenido mediante la prostitución de otro, usualmente un menor de edad.
El elemento común en el pedófilo es el abuso sexual del niño, el cual es seducido y usado con distintos propósitos de satisfacción sexual. El pedófilo está convencido de que su conducta es original y creativa, que incluso, le aporta al niño vivencias, conocimientos y placeres que contribuirán a su crecimiento, que la sociedad represora e intrusa, le impide amar al niño y el niño amar al adulto. Detrás de ello hay una adhesión al mito de la eterna juventud, anclado en la idealización del cuerpo y de la belleza infantil y adolescente. Lo anterior da a la mayor parte de los pedófilos, un rasgo psicopático. Su convicción les permite enfrentarse al grupo y a la sociedad con una seguridad y cinismo que desorienta y sorprende. Con toda tranquilidad eligen profesiones y actividades que los mantengan cerca de los niños, para de esta forma ejercer su desviación.

Los pedofilicos tienen comorbilidad con trastornos psiquiátricos coexistiendo con el trastorno depresivo, de angustia, trastornos de personalidad, de abuso de substancias y otras psicopatías. Los diferentes estudios efectuados han referido que mas del 90% son varones, el 70% superan los 35 años de edad, la mayor parte son profesionales calificados, de niveles sociales medios y altos, la mayoría no tiene antecedentes penales, normalmente tienen una familia a su cargo, en más del 30% de los casos se trata del padre, el tío o el abuelo de la víctima. Frecuentemente han sufrido traumas o abusos sexuales infantiles, el padre estuvo ausente o muerto, fueron sumamente desvalorizados y despreciado por la madre, su nivel de reincidencia es altísimo, aun después de ser descubiertos y condenados no suelen ser conflictivos en la cárcel y muestran buen comportamiento, no reconocen los hechos ni asumen su responsabilidad, sus canales de sublimación son escasos, su tolerancia a la frustración es frágil y su impulsividad es alta, su inmadurez en el desarrollo psicosexual hacen que se refugien en un mundo sexual fantástico que le brinda excitación, estimulación y apoyo al que queda fijado, su tendencia sexual está siempre mezclada con el deseo de controlar, de humillar, de ejercer el poder, de descargarse sexual y agresivamente, con falta de consideración, respeto y empatía hacia el otro. El pedófilo utiliza la actuación y la hipersexualización, es decir, recrea un escenario y lo llena de contenidos eróticos excitantes de placer sexual, tapando así la angustia, el vacío, la amargura o la desesperación de su estado mental, además, siempre aplica en mayor o menor medida un cierto montante de agresión. Aunque la neurobiología ha tratado de fundamentar teorías etiológicas de la pedofilia, en la genética, las alteraciones hormonales o la disfunción anatómica de las estructuras que integran los circuitos del placer (Sistema Limbico) en el sistema nervioso, lo mas que ha logrado es el hallazgo de defectos sutiles de la amígdala derecha y de las estructuras cercanas relacionadas, que pudieran estar implicados en la patogénesis de la pedofília que posiblemente reflejen disturbios de desarrollo o insultos ambientales en los períodos críticos.

En cualquier caso existen diferentes métodos de tratamiento para el pedofilo como el uso de fármacos esteroides, compuestos de progesterona y antagonistas del eje hipotálamo-hipofisario consideradas como drogas reductoras del impulso sexual; también el uso de reductores de obsesiones, compulsiones y ansiedad asociada como los inhibidores selectivos de recaptación de serotonina y el uso de algunos neurolépticos. También existen terapias de aversión, recondicionamiento orgásmico, técnicas de biofeedback, terapias psicodinámicas y cognoscitivas, su eficiencia dependerá del manejo integral de estos pacientes en el marco interdisciplinario que exige para su rehabilitación.

Como podemos ver la pederastia va mas allá del supuesto “libertinaje sexual” que se empecinan en la iglesia a señalar como la causa de su prevalencia, lo que la iglesia debería de reflexionar para adecuarse a la modernidad del desarrollo de las neurociencias, de las ciencias de la conducta y de la sexología es si el celibato, esa exigencia de renunciar a los placeres de la sexualidad debe seguir vigente y en su caso cuestionarse que ha estado sucediendo a su interior en la formación y el mantenimiento de sus sacerdotes para este celibato porque la espiritualidad y sus nutrientes de principios y valores cristianos para este apostolado no les permite mantener los mecanismos de compensación y sublimación necesarios para lograr el manejo adecuado de los impulsos sexuales en sus religiosos católicos que lo transgreden hasta pervertirse en el abuso sexual con los feligreses y los niños. Desde que fue impuesto en el siglo XVI, en el Concilio de Trento, este celibato sacerdotal obligatorio como se le conoce en la actualidad ha sido cuestionado no sólo por las otras corrientes ideológicas del cristianismo que no lo aceptan y permiten que sus ministros de culto ejerzan su sexualidad en el seno del matrimonio sino además ha sido considerado como un factor de riesgo del abuso sexual por parte de sacerdotes que no están preparados cabalmente para asumir esta difícil obligación que debe armonizar espiritualidad con la naturaleza humana de los instintos que en el pasado los teólogos fundamentalistas se posicionan como imposible al malinterpretar la teoría psicoanalista freudiana.

Los estudios sobre la sexualidad del clero han demostrado que el comportamiento sexual esta activo, si bien se oculta por su prohibición, por ser un pecado capital transgresor del ascetismo. En su libro "La Vida Sexual del Clero", el especialista Pepe Rodríguez, editado en Barcelona en 1995, incluye una encuesta que realizó a 400 sacerdotes sobre sus preferencias y actividades sexuales en España, lo que encontró fue lo siguiente: 95% de los sacerdotes se masturba; 60% mantiene relaciones sexuales; 26% abusa de menores; 20% realiza prácticas homosexuales; 12% es exclusivamente homosexual, y 7% comete abusos sexuales graves con menores. En cuanto a preferencias sexuales, 53% tiene relaciones sexuales con mujeres adultas; 21% con varones adultos; 14% con varones menores, y 12% con mujeres menores. Su estudio es concluyente: la mayoría de los miembros del clero mantiene relaciones sexuales, señala la absoluta falta de legitimidad evangélica del celibato obligatorio, y analizan los intereses que mueven a la jerarquía católica a forzar hábitos sexuales patológicos y/o delictivos entre el clero.

Abordar los problemas de la sexualidad en la iglesia implica hacer un ejercicio autocrítica que permita abordar realidades, no es correcto en el marco de la prevalencia de esta pederastia clerical y las otras formas de abuso sexual ubicar el problema sólo en el exterior en la situación del erotismo pervertido en el proceso de deshumanización y mercantilismo hedonista que el neoliberalismo ha incrementado al promover el valor de uso en todos los ámbitos de la vida humana desdeñando la importancia del ser y la integración plena de los valores que nos hacen humanos y que deben enaltecer y estar mas fortalecidos para quienes el ascetismo es toda una filosofía de la vida tratando de contribuir a alcanzar los mejores niveles de desarrollo humano de nuestra sociedad. El erotismo es inherente a la sociedad humana el supuesto incremento es prejuicioso y subjetivo, ha estado ahí presente en todas las etapas de la historia de la humanidad, reprimido sí conforme a los determinantes culturales de cada época, actualmente lo que se ha incrementado es la perversión mercantilista de la sexualidad en sus formas mas degradantes desde las formas mas sublimes proyectadas por la industria del sexo a través de sus medios cinematográficos y televisivos de entretenimiento, hasta el ejercicio de la prostitucion y sus lacras indignantes de pornografía y trafico de infantes para al explotación sexual donde prevalecen mas la corrupción y los intereses políticos-económicos de los grupos delincuentes y empresariales relacionados con esta industria.

La libertad sexual, al igual que la libertad de culto son como todas las libertades son factores estimulantes del desarrollo humano, cuando existe la coerción o la represión de la libertad humana en cualquiera de sus expresiones los retrocesos del desarrollo individual y colectivo se hacen presentes, estar en contra de la educación sexual y la promoción y fomento de la salud sexual para todos es y será uno de los factores de riesgo que incrementaran los abusos sexuales y son los mejores antídotos contra el abuso sexual en cualquiera de sus manifestaciones aun aquellas criminales como es el caso de la pederastia y la violación sexual.

Para quienes trabajamos para la salud mental las vivencias cotidianas nos hacen afrontar realidades en nuestros pacientes al correlacionarse claramente algunos de los trastornos psiquiátricos con la ignorancia, los mitos y prejuicios sobre la sexualidad humana derivados de la ausente o mala educación sexual que en el seno de la familia y las instituciones educativas prevalece desde los niveles básicos hasta la educación superior, mas en aquellas que son formadoras de profesionistas educadores, trabajadores de la salud o de aquellas que tratan de incidir en el desarrollo humano, en pleno siglo XXI resulta aberrante escuchar opiniones de maestros, médicos y otros profesionistas sobre este tema y otros relacionados con la sexualidad con referentes inmersos en esta ignorancia y desinformación básica que sustituyen con elaborados juicios moralistas que transgreden la esencia de su rol trascendente para el desarrollo de nuestra sociedad.

viernes, 16 de abril de 2010

LA SALUD MENTAL DE LOS NIÑOS

En este mes de Abril celebramos a los niños, lamentablemente para la mayoría de los ciudadanos prevalece como un ejercicio más que promueve el consumismo mercantilista deshumanizante que padecemos en nuestra sociedad donde los niños son victimas de la lacerante pobreza, la violencia familiar, escolar y social con el abuso sexual y sus trascendentes casos de pederastia hechos por sacerdotes de la iglesia católica; el abuso y explotación de que son objeto en el marco del trafico de seres humanos, la prostitución y su integración a la abominable industria del sexo; además de la mala educación pública a la que están expuestos, el uso consumista con los denominados alimentos chatarra que las escuelas y los medios de comunicación se niegan a dejar de abusar en su prevaleciente promoción y fomento, y ni que decir de su ingreso cada vez mas temprano a las cifras de la obesidad y otros trastornos alimentarios, la diabetes, suicidios, alcoholismo y abuso de drogas entre otros.

Sigue siendo vigente la frase que alguna vez expresara el psicoanalista Santiago Ramírez de “Infancia es destino” al conceptualizar que el desarrollo en la infancia es definitivo no sólo en la aparición de trastornos de salud mental del adulto sino además en el desarrollo pleno de las potencialidades del ser humano. Ha sido concluyente que las condiciones del desarrollo biológico durante y después de la fecundación y las condiciones físicas, emocionales, psicológicas, económicas y sociales de la madre y el infante repercutirán positiva o negativamente en su salud, definida por la OMS como “el Completo Bienestar físico mental y social y no solo la ausencia de enfermedad o invalidez física”.
Parafraseando a Albert Einstein no tiene sentido la palabra progreso mientras haya niños infelices y pareciera ser que los gobernantes adultos se empecinan a su idea del progreso a costa de deteriorar el bienestar y la prosperidad de nuestros niños incrementando las carencias alimentarías, educativas, sanitarias, afectivas, recreativas y sociales por la reducción de los recursos públicos que deberían invertirse durante la infancia para el futuro de nuestra patria y que mas sacrifican en el marco de las crisis financieras como la que hemos venido padeciendo, ahí están sus cifras de los presupuestos en educación y salud que siguen sin alcanzar su incremento de gasto del PIB cuando menos del 8% como lo han venido recomendando los organismos internacionales para mejorar el desarrollo social y humano de nuestra sociedad.

En el mundo todavía hay millones de niños sin acceso a la escuela y a los servicios de salud principalmente en los países pobres de Asía, África. América y el Caribe. La crisis financiera puede traer en consecuencia el surgimiento de una “generación perdida”, ha advertido la Organización de Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (UNESCO): 175 millones de niños afectados por la malnutrición, 72 millones de infantes sin escolarizar y, si todo sigue igual, en 2015 habrá 56 millones sin escuela y 759 millones de analfabetas, 16 por ciento de los menores de cinco años tienen raquitismo grave o moderado, lo que significa tener una estatura insuficiente respecto a la edad, debido a la insuficiencia de nutrientes. En México todavía hay 109 mil menores sin escolarizar, 13 por ciento de los niños mexicanos padecen “raquitismo moderado y grave”, con efectos “irreversibles”, lo que afecta su capacidad de aprendizaje y les acarrea daños a “largo plazo”, como un desarrollo cognitivo menor y la terminación de estudios a un nivel de enseñanza inferior, se estima que 27 de cada mil niños nacidos en la zona morirán antes de haber cumplido cinco años.

Pues bien en el marco de la salud mental de los niños por más investigaciones científicas de las neurociencias y las bases moleculares y genéticas que se realizan para encontrar alteraciones determinantes de la conducta y de las enfermedades mentales, la conclusión prevaleciente es que ni un solo factor genético por si mismo determina estas alteraciones; los genes si acaso aportan susceptibilidad y será su curso de desarrollo biológico y ambiental lo que se convertirá en la patogénesis del trastorno de la salud mental o comportamental. Por ejemplo en el caso del comportamiento violento se ha descubierto que sólo un 20 por ciento de los casos de comportamientos violentos tienen una causa biológica, es decir están relacionados con problemas del desarrollo neurológico, mientras que el 80 por ciento restante está relacionado con factores ambientales, fundamentalmente la educación y el trato que se da a los hijos. Así lo ha asegurado José Sanmartín, presidente del Centro Reina Sofía de España. Según Sanmartín, los desencadenantes que generan actitudes violentas comienzan a gestarse en el embarazo y el parto y son reforzados con el ambiente en que se críe el niño: "No existe un gen de la violencia; la violencia humana se desata por mecanismos biológicos tras los cuales existen genes, pero que siempre interactúan con el ambiente"

Los antecedentes biomédicos y psicosociales del curso de desarrollo del niño nos permiten pronosticar en gran medida no sólo su destino en el contexto de su salud mental sino además el alcance de sus expectativas educativas, laborales y existenciales en su futuro.

Si bien es cierto que hemos avanzado en los programas preventivos de salud dirigidos al niño disminuyendo las tasas de morbilidad y mortalidad que antes provocaban las enfermedades infecciosas, también es cierto que la prevención y fomento de la salud mental de los niños ha tenido un rezago importante incrementándose los trastornos de salud mental de nuestros niños mexicanos.
La población infantil en México se estima en más de 33 millones de niños, de los que un 7% entre los 3 y los 12 años de edad se encuentran afectados por uno o más problemas de salud mental que requieren algún tipo de atención médica o ayuda especializada. Los datos epidemiológicos nacionales recientes que ha reportado la Secretaría de Salud (SSA) sobre trastornos mentales y del comportamiento en niños y adolescentes, indican una alta prevalencia en trastornos hipercinéticos asociados al déficit de atención, trastornos mentales debidos a lesión o enfermedad médica y retardo mental. Se observa también un incremento en la tendencia al consumo de drogas y alcohol, y una mayor incidencia en problemas de depresión, intentos suicidas y acciones violentas.
Los estudios sobre la prevalencia de trastornos psiquiátricos efectuados en niños reportan entre un 14 y 20%, de los cuales el 7% son casos severos. En relación a los niños el 15% padece algún trastorno mental que se manifiesta como trastorno de conducta y/o aprendizaje, 4% padecen el trastorno por déficit de atención, el retardo mental afecta del 1 al 3% de la población, tan sólo en las escuelas de educación especial de la SEP se atienden anualmente 140 mil niños con problemas de aprendizaje, la epilepsia tiene una prevalencia de 2.1% en los niños siendo el trastorno psiconeurológico más frecuente 6 a 8 casos por mil habitantes. Los trastornos de conducta, de adaptación, de aprendizaje y emocionales son más frecuentes que los trastornos generalizados del desarrollo o los debidos a lesión o disfunción cerebral, o a enfermedades somáticas.
Los padecimientos mentales y del comportamiento en la infancia y en la adolescencia son complejos y diversos; las principales manifestaciones de estos trastornos las observamos en la conducta y en el aprendizaje del menor y deben ser identificadas como señales de alarma por parte de los padres y los maestros de escuela. Sin embargo esta detección oportuna en la mayoría de los casos no se realiza y el problema va evolucionando en perjuicio tanto del menor como del medio ambiente en el que se desarrolla. Otro dato importante es la falta de conocimiento sobre los servicios de salud mental para esta población, obstaculizando la pronta atención; aún en los casos detectados, los padres y los maestros no los canalizan al sitio adecuado y son diagnosticados de manera errónea y tratados inadecuadamente.
Por otra parte, aún no se ha logrado tener un enfoque integral en la atención a los trastornos mentales y del comportamiento en niños y adolescentes, ya que la atención médica que se proporciona es limitada y no necesariamente está vinculada a una atención escolar que integre a los padres o tutores del menor. La deficiente coordinación interinstitucional para el diagnostico y tratamiento oportuno de estos problemas ha hecho que se incremente la cronicidad y con ello ensombrecer el futuro de los niños de nuestro país.
Lo ideal seria que lográramos la integracional funcional y operativa de las instituciones publicas asistenciales, educativas y de salud dirigidas a los niños en una red de servicios para la prevención y fomento de la salud mental sin las trabas burocráticas que dificultan el desarrollo de las actividades para la atención de estos problemas.
En el marco de un buen programa de salud mental comunitaria es fundamental promover Comités de salud mental en cada una de las escuelas publicas donde los maestros, los alumnos y padres de familia reciban la información necesaria para hacer la detección oportuna y la canalización adecuada del niño con desviaciones en su desarrollo y detener la absurda expulsión y marginación de que son objeto en el sistema educativo actual, como si el problema fuera solo responsabilidad de los padres.
La realidad es que la falta de cobertura universal de los servicios de salud en nuestro país sigue constituyendo un grave problema para la atención de los trastornos de salud no sólo originados por las infecciones y demás causas físicas sino además para integrar transversalmente la salud mental en los programas de salud pública, lo cual provoca carencias en el contexto de la atención de los trastornos de salud mental y problemas de conducta de los niños que hoy una vez mas estamos postergando.
Nuestro futuro sigue siendo sombrío en el marco del desarrollo social y humano, lo que le estamos dando a los niños ellos nos lo daran a la sociedad.